El pasado martes unos vecinos de Caucete encontraron a un niño de dos años atado con una manguera en un baldío de Villa Dolores. Fue a razón de la denuncia de una vecina que se activó un protocolo donde participaron fuerzas policiales, el 102 y la Dirección de la Niñez. Al respecto el titular de esta última repartición estatal, Carlos Olivera, dijo que "al entrevistarnos con la mamá esta afirmó que el hermano mayor del pequeño fue quien ató al más chiquito. Que todo se dio en un contexto de juego y nunca lo abandonó". Y agregó que "esa versión fue poco creíble y es por eso que hemos decidido dejar a dos menores a cargo de su abuela hasta que se puedan encontrar más elementos en el caso".
Según contó la vecina que lo rescató, el niño en cuestión estaba descalzo, con la ropa defecada y no sabía dónde se encontraba. También estaba sediento y pedía que lo sacarán de ahí, por lo que la vecina tomó cartas en el asunto y se lo llevó a su casa para hidratarlo. Fue en ese momento que la madre del pequeño se ofuscó y entró a golpearla y a reclamar que le devolvieran a su hijo. "Después le sacó la manguera y dijo que iba a decir que todo era mentira en la policía", contó la vecina en otra nota de este diario.
Por otra parte Olivera expresó que el menor "tiene buen estado de salud general y que tomó parte del caso el área social del municipio de Caucete para asistir a la familia". Así mismo sigue la investigación policial con intervención de la justicia porque la mamá de 23 años habría agredido a la persona que desató a su pequeño y por presunta "conducta negligente". La misma está detenida en Comisaría 9º por presunto abandono de persona y privación ilegítima de la libertad, ambos agravados por el vínculo.