Caso Juan Brizuela

Crimen de Caucete: la teoría del robo, un palazo mortal y la sospecha detrás de dos mujeres

Los investigadores creen que el móvil fue el robo. Se conocieron detalles de cómo encontraron al casero de la finca y de la forma en que lo asesinaron.
viernes, 27 de noviembre de 2020 · 22:35

Por ahora se impone como principal hipótesis el móvil del robo. El asesinato como consecuencia de un golpe mortal. Y la fuerte sospecha de que dos mujeres están involucradas en el salvaje crimen. Eso es lo que hay por el momento en torno al caso del sereno de Caucete, cuyo auto apareció quemado en la madrugada de este viernes. Horas más tarde encontraron al hombre atado de pies y mano y con la cabeza destrozada dentro del rancho que le prestaban en una finca de ese departamento.

Todo empezó pasadas la 1 de la madrugada de este viernes con el hallazgo de ese Renault Torino, que ardía en llamas al costado de calle Enfermera Medina, cerca de Río Negro, en las afueras de la villa cabecera de Caucete. Era un misterio a quién pertenecía el coche y nadie sabía que había detrás.

Minutos después de las 7, Manuel Domínguez junto a un empleado encontraban asesinado al casero de su finca, Juan Jorge Brizuela, de 67 años. Hacía un mes que “El Pajarito” Brizuela vivía en ese rancho que le prestaban dentro de la finca Domínguez en calle La Plata, 200 metros al Este de Av. De Los Ríos. De un principio supieron que era un crimen, fue así que los investigadores policiales se movilizaron hasta el lugar junto con la jueza de instrucción Gema Guerrero y el fiscal Renato Roca.

Detalles del hallazgo

Fuentes judiciales revelaron que Brizuela estaba tendido boca abajo sobre el piso de tierra de la cocina comedor del rancho. Vestía una camisa a cuadros, un pantalón tipo grafa y zapatillas. Tenía atadas las manos hacia atrás y también los pies con unas cuerdas. Y lo que más impactaba eran las heridas en el rostro: el primer examen del médico legista señaló que presentaba posible fractura del tabique nasal y hundimiento de cráneo a la altura de la frente, contó un investigador. Otro dato que llamó la atención fueron las lesiones en sus manos, como si lo hubiesen mordido. Parecía tener marcados unos dientes. También la soga, no ajustada, alrededor del cuello. Y una bolsa arpillera, con restos de sangre, tirada cerca del cadáver.

A través de los testimonios, confirmaron que el Torino que apareció quemado en otro lugar de Caucete pertenecía al ahora fallecido. O sea, alguien se había llevado el auto de la finca. Constataron que dentro del rancho faltaban cosas: una moto 110cc, un televisor comprado recientemente y la billetera con dinero y el DNI de Brizuela. Además se veía desorden, lo que daba a entender que hubo una pelea y que revisaron la vivienda.

La sospecha es que a Brizuela lo atacaron dentro del rancho. Que fue reducido y maniatado, que le pusieron esa bolsa arpillera en la cabeza y posiblemente ahí le dieron el golpe mortal con un palo o un hierro en la cabeza. Creen que le pegaron de frente.

En esa línea, se supone que él o los ladrones después robaron el televisor, la moto, la billetera, quizás otros elementos y también se llevaron el Torino, al que luego prendieron fuego y abandonaron en calle Enfermera Medina.

La hipótesis

Los investigadores de Homicidios y la Seccional 9na, bajo las directivas impartidas desde el Primer Juzgado de Instrucción, tienen una pista que puede ser clave. El dueño de la finca contó a la Policía y a la jueza Gema Guerrero que la última vez que vio a Brizuela fue el jueves a las 19. Que el casero le contó que habían ido dos mujeres que querían alquilar la casa de adelante y que anunciaron que volverían más tarde o este sábado.

Ese dato parece crucial. Existe la fuerte presunción que esas mujeres posiblemente eran ladronas, que marcaron a su víctima y estudiaron el lugar y que regresaron a la noche para perpetrar el ataque contra Brizuela. Estiman que el crimen se cometió entre la última hora del jueves y antes de la 1 del viernes. Sospechan que de ser así, esas mujeres no andaban solas y que  fueron acompañadas por hombres. El obrero rural no era fácil de dominar. Medía más de 1,80 metro de altura y era corpulento.

Los investigadores ahora quieren saber quiénes eran esas mujeres, mientras tanto buscan pistas de otros delincuentes. También sostienen que pueden ser de la zona. Esto porque abandonaron el auto en el mismo departamento. Lo demás es un misterio en torno a Brizuela, ese hombre oriundo de 25 de Mayo, que tenía hijos a los que no frecuentaba y que llevaba una vida solitaria en esa finca de Caucete.

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