La denominada “guerra del vino” entre Iberte y Fecovita sumó un nuevo capítulo judicial: la empresa Iberte, cuyo representante legal es el empresario Retamero, el mismo dueño de la mina Gualcamayo en San Juan, presentó nuevos informes a la justicia donde calculó el daño económico que le causó el incumplimiento de su ex socia Fecovita: más de U$S 100.000.000.
Iberte, una de las ramas empresarias del grupo de Retamero, presentó ante la Fiscalía de Delitos Económicos de Mendoza tres informes elaborados por la consultora Value International Group.
Allí reconstruye como debería funcionar EVISA – la sociedad fallida creada entre ambas firmas en el año 2021- y concluye que hasta ahora habría una posición favorable para Iberte de entre U$S 111 millones y U$S 115 millones.
El caso es seguido de cerca en San Juan porque ambas compañías tienen peso en la economía local. Iberte forma parte del Grupo AISA, del empresario español Juan José Retamero, dueño de la mina Gualcamayo y de la ex bodega Cinzano. Fecovita, en tanto, es uno de los grandes jugadores del sector vitivinícola sanjuanino a través de Resero, en Albardón, clave en la compra de uva y elaboración de mosto.
Los estudios presentados
Según la presentación judicial, los estudios fueron incorporados como prueba documental dentro de la causa en la que están imputados por presunta estafa directivos y exdirectivos de Fecovita: Rubén Panella, Eduardo Sancho, Juan Rodríguez y Jorge Irañeta están imputados por estafa.
Según el comunicado oficial de Iberte, los informes fueron realizados por el economista Daniel Garro, CEO de Value International Group, utilizando la metodología E.V.A. (Economic Value Added), un sistema de valuación empleado por compañías internacionales como Coca Cola, Amazon y General Electric, y vinculado a los criterios de análisis financiero utilizados por el inversor Warren Buffett.
Un proyecto “viable” que no se concretó
El primero de los informes analiza el denominado “lucro cesante” y reconstruye cómo habría funcionado EVISA bajo condiciones normales. Allí se concluye que el proyecto era “económicamente viable, rentable y sustentable” si Fecovita cumplía con las obligaciones asumidas.
Según Iberte, la frustración del negocio no respondió a fallas del proyecto sino a incumplimientos vinculados a la entrega de producto, aportes comprometidos y operatoria financiera.
Para elaborar ese estudio se analizaron balances, contratos, documentación bancaria, tasaciones e información de mercado entre 2021 y 2026. Desde Iberte remarcaron además que las proyecciones se realizaron sobre parámetros “prudenciales y conservadores”.
El informe sobre los fondos y los anticipos
El segundo estudio se centra en la denominada “Cuenta Producto”, mecanismo mediante el cual los fondos aportados por Iberte terminaban en manos de Fecovita bajo la modalidad de anticipos para futuras entregas de vino y mosto.
Según la reconstrucción contable presentada ante la Justicia, los aportes de capital realizados por Iberte eran transferidos rápidamente a Fecovita, mientras que las entregas comprometidas no se concretaban en la magnitud prevista.
El informe sostiene que con el avance de la operatoria creció la diferencia entre el dinero recibido y el producto efectivamente entregado, generando un perjuicio económico para EVISA e Iberte.
La valuación total del conflicto
El tercer informe consolida todas las variables patrimoniales y financieras vinculadas a la disputa y calcula una posición favorable para Iberte de entre U$S 111 millones y U$S 115 millones desde una perspectiva económico-financiera.
Esa cifra incluye el lucro cesante por la frustración del proyecto, el valor que hubiera alcanzado EVISA funcionando normalmente y las obligaciones derivadas de la denominada Cuenta Producto.
Desde Iberte señalaron además que, si el laudo arbitral pendiente en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires resulta favorable, permitirán a Fecovita regularizar la deuda en los plazos que necesite.
Cómo comenzó el conflicto
La disputa entre ambas compañías se originó tras la creación de EVISA, una sociedad destinada a exportar vino y mosto. Iberte aportó US$31,7 millones para desarrollar el proyecto, mientras que Fecovita debía aportar la bodega Resero y garantizar provisión de vino y mosto.
Sin embargo, Iberte sostiene que esos compromisos nunca fueron cumplidos y la pelea entre ambas firmas ya tuvo varios capítulos judiciales. El último fue a principios de mayo, cuando la Justicia de Mendoza rechazó nuevamente el pedido de quiebra presentado por Iberte contra Fecovita, al considerar que no existía cesación de pagos ni créditos exigibles.
Aun así, continúan abiertas otras causas judiciales y el arbitraje en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde se resolverán las deudas recíprocas entre las partes.