Viuda Negra: llevaron al penal a la principal acusada del robo y crimen del jubilado Arena
Es Irma Calivar. Su marido y un vecino, supuestos cómplices, será trasladados este viernes al Servicio Penitenciario Provincial. Los tres están imputados de la maniobra que terminó con la muerte del abuelo de 77 años, en septiembre último.
La principal acusada de robar dinero, drogar y matar al jubilado Carlos Arena, ya se encuentra alojada desde este viernes en el Penal de Chimbas. Lo dispuso la jueza Gema Guerrero, que la investiga por ese crimen cometido en septiembre último, en Chimbas. También están detenidos su marido y un vecino, de quienes se sospecha tuvieron un papel clave en la supuesta trama asesina contra ese abuelo que fue a cobrar su jubilación y desapareció.
La acusación es por el delito de homicidio en ocasión de robo. Esto es lo que afronta Irma del Rosario Calivar, la llamada “Viuda Negra”. La mujer ya tuvo una condena de 3 años de prisión en suspenso por 6 ataques contra jubilados. La maniobra empleada consistía en engañar o seducir a los ancianos a la salida de los bancos y después los dopaba con una sustancia y les sustraía su dinero.
La principal acusada. Irma del Rosario Calivar.
Otros de los detenidos son Marcos Bustos, su concubino, y Roberto Álvarez, un vecino del barrio San Francisco en Chimbas. Este último está acusado de haber colaborado con la pareja al momento de deshacerse del anciano. Tanto Calivar, como Bustos y Álvarez, se abstuvieron de declarar.
Para la jueza Gema Guerrero, a cargo provisoriamente del Segundo Juzgado de Instrucción, se trató de un asesinato. La sospecha judicial es que, aquella mañana del 16 de septiembre, Carlos Luis Arena fue a cobrar los 17.000 pesos de su jubilación al banco de calle Las Heras. Ahí supuestamente fue visto por Irma Calivar, que se le acercó, entabló una charla y trató de seducirlo. Fuentes policiales señalaron que una cámara de seguridad captó el momento en que están juntos.
Lo que se cree es que, mediante engaños, lo invitó al centro. Fue así, siempre la según judicial, tomaron un colectivo hasta el casco céntrico sanjuanino. Después entraron a una confitería situada en inmediaciones de Avenida Libertador y calle Tucumán y allí tomaron algo. La hipótesis es que le introdujo un psicofármaco en la bebida del anciano para drogarlo.
El cómplice. Marcos Bustos, el marido de Calivar.
La presunción es que luego la mujer lo invitó a su casa y caminaron por Libertador para tomar un colectivo. La cámara de seguridad de un comercio captó a la mujer y al jubilado en esos instantes, antes que abordaran el micro que los trasladó a Chimbas. Sospechan que terminaron en la vivienda de Calivar, en el barrio San Francisco. Que allí también estaba su marido y quizás Álvarez, el vecino.
Hay una testigo en la causa que los involucra y que dijo que después los vio salir del domicilio, llevando un bulto en la carretela de Álvarez. La hipótesis judicial es que era el jubilado, al que llevaban inconsciente y ya le había robado su dinero. Y que lo fueron a dejar abandonado en ese baldío detrás del barrio Los Tamarindos, donde lo encontraron sin vida el domingo 20 de septiembre.
Si bien encontraron restos de un psicofármaco en la sangre del anciano, la conclusión de los forenses es que el jubilado murió asfixiado al quedar boca abajo sobre la tierra, afirmó una alta fuente judicial. No presentaba heridas y lesiones. Para los investigadores, la maniobra previa perpetrada contra el abuelo fue determinante para ese desenlace fatal. Por eso es que la jueza Guerrero ahora acusa a Irma Calivar y a su marido por el delito de homicidio en ocasión de robo y a su vecino como partícipe del hecho. Igual hay que probarlo, mientras tanto los tres siguen detenidos.