¿Qué pasó?

Los estafó con el casamiento en Chimbas y ahora se lo tragó la tierra: ¿dónde está?

Se trata de Lucas Raúl Oro, quien fue denunciado por una pareja a la que estafó con casi $40.000. Desde la Justicia decidieron que no se trataba de un caso penal, sino civil.
viernes, 24 de enero de 2020 · 21:01

El sujeto que estafó a un matrimonio, compuesto por Estefania Carrizo (25) y Mario Veragua (36), con su casamiento sigue sin aparecer. Se trata de Lucas Raúl Oro, quien acordó organizarles la comida, bebidas y ornamentación de su boda y nunca apareció, ni con una empanada. Según indicaron los damnificados, tuvieron que salir a comprar fiambre, cortarlo en pedacitos y servirlos en las mesas.

Las víctimas radicaron la denuncia en la Comisaría 17ª pero el malviviente desapareció de su vivienda y "no hay rastros de él", dijo Estefania. La mujer afirmó también que desde el Primer Juzgado de Instrucción le llamaron para decirle que el juez decidió que la causa no debía ser investigada penalmente, sino en el fuero civil. Por lo tanto, deberán buscar un abogado civil y pedir que el estafador les devuelva el dinero pero probablemente, no vaya preso.

¿En qué consistía el servicio que ofrecía? Según los propios damnificados, Oro se hacía cargo de la comida, la bebida y la ornamentación. Con respecto a la comida, tenía que haber sandwiches y empanadas para la recepción; parrilla libre y una copa de helado, para la cena; y en la madrugada, una pierna de ternera, acompañada de porciones de pizza. En cuanto a la bebida: Gancia y jugo "Bonanno". Para reservarlo, tuvieron que pagar el 70% del servicio ($39.400) y el otro 30, cuando terminara el evento.

El día del casamiento no hubo comida. "No estaba ni la parrillada, ni el helado, ni nunca llegó la pierna de ternera, ni la pizza, ni las bebidas. Ni siquiera el hielo trajo. Tuvimos que ir a comprar algunas bebidas y algo de fiambre que lo cortamos en pedacitos y los pusimos en platos. La gente -por los 100 invitados- se miraba la cara, una vergüenza", aseguró el marido.

Terminada la noche, los afectados dijeron que ni siquiera le pagó a los mozos y a la gente de la música. "No tenían plata ni para moverse, les pude que dar mil pesos para que se fueran en un remis. No cobró ninguno y ellos no tenían la culpa", había contado el hombre damnificado.

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