La investigación por el caso de la joven que dijo que fue a una fiesta en Chimbas y supuestamente terminó violada, empezó a despertar dudas. La falta de lesiones en la chica y los pocos datos que aporta, hace que empiecen a descreer de la denuncia, según altas fuentes del caso.
La chica llegó a su casa el domingo a la mañana, con un fuerte olor a alcohol, y en ese momento contó a su madre que fue violada a la salida de una fiesta, contaron. La versión que habría dado la joven fue que estuvo en esa reunión de amigos toda la noche, que después salió con un grupo para ir a otro lugar y subieron a un auto negro. En su relato señaló que le dieron de beber algo en el interior del vehículo y se durmió. Supuestamente en esos momentos abusaron de ella. No trascendieron muchos detalles, pero la versión es que más tarde despertó y un cuñado suyo la acompañó a su domicilio cuando ya era de mañana.
Una alta fuente del caso comentó que la chica fue examinada por un médico y no presenta lesiones compatibles con las de un ataque sexual. Otro dato es que la chica dice no recordar nada, no aporta mucha información ni señala a nadie, dijeron. El muchacho que la acompañó tampoco comentó que haya sucedido algo, dejaron trascender.
El hecho es muy confuso y hay cosas que no cierran, explicó una alta fuente del caso. De hecho no tienen sospechosos en la mira porque no cuentan con nada concreto. Hasta empiezan a creer que la chica improvisó esa historia para justificarse ante su madre por haber llegado tarde a casa y haberse alcoholizado. Igual el caso se sigue investigando en la Comisaría de la Mujer, bajo directivas del juez de instrucción Alberto Benito Ortiz.