Luego de esa publicación, surgieron otras novedades en los casos que fueron cruciales para ir esclareciendo los hechos. Y, vaya la casualidad, se trataron de nuevas coincidencias entre los tres asesinatos: los principales acusados, o confesaron los hechos o largaron una pista, mientras estuvieron preso, que podría ser el desencadenante que los llevó a matar a sus víctimas.
Siguiendo con la cronología -y teniendo en cuenta los últimos rasgos coincidentes-, al enristrador de ajos, Silvio Carpio, según los vecinos, lo asesinó uno de los imputados, Braian Gómez, de 19 años, un joven que vivía justo en frente de la víctima. Esta conclusión la sacaron luego de que lo vieran salir de la vivienda de Carpio la noche en la que lo asesinaron. "Se escuchaba música en la vivienda y después, como a las 6, lo vimos salir -a Gómez- de la casa de Silvio con unas cosas en sus manos y dos mujeres", dijeron los vecinos.
Esos objetos eran los que, días después, le encontraron a otro vecino de Carpio, apodado el "Boyero" (50), quien alegó habérselos comprado a Gómez al día siguiente del terrible episodio. Tanto Braian como el "Boyero" quedaron detenidos en la Central de Policía. A Gómez, además, le hallaron unas zapatillas con manchas de sangre que aún están siendo analizadas. Creen que podrían ser de la víctima.
Durante la mañana de este martes, ambos detenidos se presentaron ante el juez Benito Ortiz, del Primer Juzgado de Instrucción. El "Boyero" quedó en libertad ya que probó su actuación de buena fe; mientras que al otro acusado lo mandaron al Penal de Chimbas. Será crucial el ADN de las manchas en sus zapatillas para determinar su culpabilidad.
Sobre el crimen de Jesse Jay Cieslicki, apodado el "Yanqui", también pareciera estar esclarecido. Al igual que el anterior, este caso tendría un dato crucial -dicho por uno de los acusados- que podría haber sido el desencadenante del homicidio. El "Tucumano" Nievas, principal sospechoso, dijo en sede policial que tenían un enojo de hace un tiempo por dos cosas: la primera porque lo acusó de robarle un importante celular y, la segunda, porque supuestamente le debía dos semanas de pago.
Esa noche del 26 de marzo, el "Yanqui" se reunió con el "Tucumano", su novia (Brisa Balmaceda) y una menor de 17 años. Según se pudo confirmar, estuvieron bebiendo alcohol y consumiendo cocaína. Después de una discusión, el "Tucumano" le habría dado algunos golpes certeros en su cabeza hasta asesinarlo.
El 17 de abril último, Nievas se presentó ante el magistrado del Primero de Instrucción, se abstuvo a declarar -al igual que su pareja- y a ambos los mandaron directo hacia el Servicio Penitenciario Provincial. La menor fue trasladada hacia un Hogar de Menores, donde estará un tiempo largo, según afirmaron fuentes policiales.
Por último, el asesinato de Aldo Agustín Perez, el mozo de 67 años, sería el que más esclarecido está. Y básicamente ésto se debe a que -y tal como lo publicó este medio de manera exclusiva- el único sospechoso, Jonathan "Piolita" Rojo, le confesó el hecho a su hermano.
Según una fuente allegada al sospechoso, el "Piolita" le contó a su hermano que se juntaron en la vivienda de Pérez, se emborracharon, comenzaron a discutir, luego los golpes de puño y, finalmente, lo apuñaló, ocasionándole la muerte instantáneamente.
Rojo también pasó por tribunales, durante la mañana de este martes, se abstuvo a declarar y el juez Ortiz decidió enviarlo al Penal de Chimbas. Su padre estaba detenido por presunto encubridor, se presentó ante el magistrado y éste resolvió dejarlo en libertad.
Terribles son las cifras de la última semana en San Juan. Tres hombres aparecieron muertos en el interior de sus hogares con cuchillazos y signos de fuertes golpizas en sus cuerpos. El primero fue encontrado durante el lunes 25 de marzo en la mañana: se trata de Silvio Roberto Carpio (47), asesinado en su casa de Villa San Damián. El segundo ocurrió durante la madrugada del martes 26. Era un estadounidense -de hecho lo apodaban "El Yanqui"- que vivía en Sarmiento, identificado como Jesse Jay Cieslicki, de 37 años.
Por último, y tras 6 días "de tranquilidad", encontraron a otro hombre muerto adentro de su domicilio, en el barrio Hualilán, de Rawson. Fue durante la jornada del domingo y se trataba de un jubilado de 67 años, identificado como Aldo Agustín Perez.
Que los asesinaran en sus hogares es una de las similitudes. Estos tres crímenes poseen otras coincidencias: los golpearon ferozmente hasta matarlos, eran hombres que vivían solos y, entre los principales sospechosos de los asesinatos, se encuentran vecinos y amigos de las víctimas. Repasamos los tres casos:
Crimen en Villa San Damián
Un sobrino de la víctima llegó a la casa de la víctima para visitarlo y sorprendido que hacía unos días no respondía los mensajes. Al llegar a la vivienda del enristrador de ajos, identificado como Silvio Carpio (47), se encontró con que su tío estaba muerto, con varios golpes en su cuerpo y hasta un puntazo.
Rápidamente, llamó al 911 y personal policial llegó al lugar para realizar las acciones legales correspondientes. Los familiares determinaron que además de asesinarlo le habían robado varios objetos como: una hormigonera, un reproductor de DVD, dos garrafas y otras pertenencias.
Lo crucial era determinar con quién pasó la noche del sábado 23 de marzo ya que ahí estaría la clave de la investigación. Tras algunas averiguaciones, los pesquisas realizaron varios allanamientos a vecinos, que eran amigos, y detuvieron a tres sujetos. Un joven de 19 años, Braian Gomez, quien tenía en su hogar la hormigonera y un par de zapatillas ensangrentadas.
El segundo detenido, y también complicado, fue Sebastián "Boyero" Godoy, de 50 años, al que le encontraron el reproductor y las garrafas. El tercero que suponen estuvo en el momento del crimen se llama Alejandro Ge, de 35 años. Los tres quedaron detenidos en la Central de Policía, a la orden del Primer Juzgado de Instrucción.
Crimen del "Yanqui"
"Se aprovechaban lo que era bueno", dijo la pareja del estadounidense asesinado en Sarmiento, en exclusiva a Tiempo de San Juan. Y claro, era un hombre con mucho dinero, no solo por su propia producción sino porque sus padres le enviaban dinero desde Estados Unidos para que viviera tranquilo.
Esa noche se juntó con "El Tucumano" Nievas -un peón de la víctima-, la novia de éste (Brisa Balmaceda) y una menor, de 15 años. Adicto a las drogas, esa madrugada del martes 26 no fue la excepción. La autopsia determinó que el "Yanqui" había consumido cocaína.
"El Tucumano" y su novia se olvidaron de algo fundamental. Asesinaron al estadounidense, Jesse Jay Cieslicki (37), pero quedó la menor, la que apareció dormida en una habitación de la vivienda en la que encontraron a la víctima.
Tras algunas averiguaciones, los uniformados de Homicidios lograron detener a "El Tucumano" y su pareja, Brisa, escondidos detrás de unas plantaciones de melones, colindantes a la vivienda en la que se juntaron la noche anterior.
Hasta el momento, son los únicos dos sospechosos del crimen. Según contó la mujer del "Yanqui", Nievas había estado peleado con Jesse porque le había robado un celular que le envió su mamá de Estados Unidos. Al parecer, ese hecho lo resucitó el "Yanqui" cuando estaban reunidos y eso provocó el asesinato. Lo mató a palazos con la pata de una mesa.
Crimen en el barrio Hualilán
Este crimen ocurrió durante el domingo de elecciones pero trascendió durante la mañana de este lunes. Se trata de Aldo Agustín "Chato" Pérez, de 67 años, quien vivía solo en su vivienda del barrio Hualilán, en Rawson. Su ex mujer con su hijo viven en Mendoza.
El hombre tenía una supuesta novia, de 25 años, y solía reunirse en su hogar con jóvenes de ese barrio y de otros colindantes. Ya había tenido episodios previos en los que invitaba a esos muchachos a su hogar a tomar y, cuando de repente se quedaba dormido, los "amigos" aprovechaban para robarle dinero y pertenencias.
Ese día aún no se sabe qué pasó y qué ocasionó la furia de quien lo asesinó. Algunas versiones indican de que un "amiguito" se la tenía porque lo había denuncia por robo, en la Comisaría 25ª, tiempo atrás.Uno de esos sujetos, que decían ser sus amigos, fue atrapado en la tarde de este lunes. No trascendió la identidad, sólo que lo apodan "El Piolín", que tiene 22 años y que vive en el barrio Valle Grande, en Rawson. Por el momento, es el único sospechoso.