tras la sentencia de morales

A más de mil días del femicidio de Talía, hubo condena: en el medio, un sinfín de polémicas

El 18 de junio de 2016, la joven zondina fue asesinada en manos de su ex novio quien fue condenado por ello. Amenazas, una detención insólita y tres años de espera.
jueves, 04 de abril de 2019 · 12:16

Fueron aproximadamente 1.020 días los que debieron transcurrir para que el femicidio de Talía Recabarren encontrara justicia después de que se conociera la sentencia contra Miguel Ángel Morales, el ex novio y asesino confeso de la joven zondina que se convirtió en una víctima fatal más de violencia de género, en el país y en la provincia. En el medio, durante el tiempo de espera, se sucedieron hechos que tildaron de escandaloso el caso. 

El 18 de junio de 2016, Talía se reunió con su ex novio en un descampado de Zonda para 'limar asperezas', pero finalmente su ex pareja terminó quitándole la vida, asfixiándola. Después de 4 días de búsqueda, el cuerpo de la muchacha de 17 años fue hallado sin vida en el medio de una finca y luego de que los investigadores apuntaran contra Morales como el principal sospechoso, fue derivado -por ser menor de edad- a un instituto de menores.

Durante dos años, el acusado del crimen quedó privado de la libertad, sin embargo, los tiempos judiciales no encontraron la resolución del caso para llevarlo a juicio y por eso fue "excarcelado". Mientras el acusado permaneció en el Instituto Nazario Benavídez, desde el entorno del joven cruzaron amenazas contra la familia de la víctima, en especial contra la madre Anabella y su hermana Margarita. 

Mensajes de tono elevado en la tumba de Talía, gritos en la calle, llamadas telefónicas y demás gestos intimidatorios fueron de la partida y a los que fue sometida la familia Recabarren; lo que no cesó hasta el día del inicio del juicio contra Morales, pues denunciaron que hubo pintadas con mensajes violentos en las cercanías de donde descansan los restos de la joven. 

La primera polémica tuvo relación con el tiempo que pasó sin ninguna resolución y por esa demora, a pesar de haber admitido que fue el autor del crimen, quedó en libertad.

Con Morales en la calle, los cruces se intensificaron y hasta hubo denuncias por parte de unos y otros. Un descuido de un juez subrogante, por no calificarlo de otra manera, la madre de Talía quedó detenida por varias horas en la Comisaría de Angaco. Un escándalo total, en los meses previos al inicio del juicio. 


Otro de los detalles de esta historia tiene vínculo con la investigación y con la sospecha de la familia 'querellante' (no forman parte del juicio) sobre posibles cómplices que ayudaron a Morales a encubrir el delito. Pese a esto, la justicia penal juvenil sólo tuvo a un único acusado e investigado.


Otra de las cuestiones que generó resquemor y el rechazo de la opinión pública fue la detención de la madre. Por un error, Anabella fue alojada en sede policial.

Finalmente el plenario llegó.

 

   

 

  

Comentarios