Investigación judicial

Los indicios que dicen que el ex de Myriam Morales es el femicida: una confesión, clave

Quien permanece prófugo, Mariano Espejo Valdés fue el último en ver a la víctima fatal con vida según testigos. Un celular y dos testimonios claves, las pistas que sigue la Policía. Por Luz Ochoa
miércoles, 20 de febrero de 2019 · 23:11

A cinco días del crimen de Myriam Morales en Médano de Oro, el principal sospechoso sigue prófugo y es buscado con intensidad por las autoridades, mientras la investigación lo tiene en la mira y por ello van tras su huella. Son varios los indicios que lo incriminan con el asesinato a sangre fría, pero hasta el momento no logran dar con su paradero. ¿A Mariano Espejo Valdés se lo tragó la tierra?

Quizás la prueba más fuerte que hay en su contra es el testimonio de una vecina que aseguró verlo salir del domicilio donde encontraron a la mujer sin vida unas horas después. A él, que convivió un tiempo con Morales mientras estaban en pareja, lo conocían en la zona y por eso pudieron identificarlo de inmediato.

Según las declaraciones de los testigos a la Policía, habría sido el último que la vio con vida e incluso otros que ofrecieron su relato señalan como el sujeto que se marchó con la moto de Morales, esa misma que fue encontrada al día siguiente escondida entre la maleza por Calle 10, en un callejón antes de llegar a Ruta 40, en Pocito, en un radio cercano donde se produjeron los hechos: Calle 13 y Alfonso XVIII. 

El otro indicio que lo compromete tiene relación directa con el teléfono celular de la víctima, que no fue hallado en la escena del crimen pero que después de ser rastreado por los investigadores informáticos señalaron la ubicación exacta del móvil: nada más y nada menos que el lugar en el que vive Espejo Valdés. 

Cómo llegó a tener el aparato en su poder sin haber tenido contacto con Morales será lo que deberá explicar ante la justicia, si se declara inocente, aunque para ello primero deberá ser encontrado. Según informaron fuentes allegadas al caso, el horario de muerte de la mujer de 42 años data de las 10.30 aproximadamente y su última conexión en WhatsApp quedó registrada a las 12.30. Si ella no fue la que usó el celular, ¿quién lo hizo?

Para quienes investigan el caso, el aparato es fundamental porque -de existir un contacto previo- el sospechoso podría quedar seriamente complicado. De los datos que se puedan obtener, como llamadas o mensajes, Espejo Valdés podría quedar incriminado. 

Cuando la Policía llegó hasta el domicilio donde habitualmente se hospedaba el acusado de femicidio obtuvo un testimonio del amigo con el que compartía el mismo techo, que sería crucial también para la causa. Es que sobre las 12.30 (cuando se supone que el crimen ya había sido cometido, horario que coinciden con su escape del lugar), el ahora prófugo de la justicia se comunicó con su compañero y le habría confesado haber cometido un error. 

Por estas horas, se aguarda el resultado de la autopsia que dará a conocer la causa real de muerte e incluso brindará mayor precisión sobre la data de muerte. Dicen que los cadáveres hablan y por ello se espera que se obtengan más datos que puedan ayudar a dar con el asesino, que por el momento y presuntamente, tendría un solo nombre: el de su ex pareja. 

 

 

 

 

 

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