PornovenganzA

Tatuador sanjuanino, al banquillo de los acusados en el primer juicio por sextorsión del país

Paula Sánchez Frega denunció en 2017 a su ex novio, el tatuador Patricio Pioli, por haber divulgado material sexual íntimo que le envió cuando eran pareja. Arranca el juicio.
jueves, 21 de noviembre de 2019 · 11:55

Después de que su ex pareja Paula Sánchez Frega lo denunciara por divulgar material sexual íntimo que le envió cuando estaban de novios, un juez de La Rioja procesó al tatuador sanjuanino Patricio Pioli y ahora será protagonista del primer juicio de sextorsión y pornovenganzaoral en el país. 

El caso es inédito y este jueves por la tarde, en el Juzgado N° 3 de la vecina provincia se iniciará el debate contra Pioli, de 36 años, acusado de los delitos de coacción y lesiones leves calificadas, ya que los delitos informáticos conocidos como “sextorsión” y “pornovenganza” no constituían un delito al momento de la denuncia, radicada en 2017. Recién en el 2018, los delitos cibernéticos fueron incluidos en el Código Penal y se conformaron como nueva figura penal.

El sanjuanino que se sentará en el banquillo de los acusados podría afrontar una pena máxima de 6 años de prisión, mientras que el mínimo sería de dos, si es que el juez de Cámara Gustavo Farías lo considera culpable. Serán cinco audiencias y se espera que a fines de diciembre haya una sentencia, según informaron fuentes allegadas al caso. 

Su ex lo denunció en la Justicia por difundir fotos y videos de contenido sexual de ambos, según ella, en venganza porque había decidido terminar la relación. Tras la acusación penal, Pioli fue detenido por viralizar por WhatsApp fotos hot de su expareja y, luego de pasar varios días preso, el juez de instrucción decidió excarcelarlo porque los delitos de los que se lo acusaba eran menores. 

Fue procesado con prisión preventiva aunque con con el beneficio de la excarcelación y fue embargado por 30 mil pesos. Finalmente, el caso fue elevado a juicio y comenzará esta tarde. 

“Empezamos a celarnos mutuamente y ya discutíamos por cualquier cosa. No lo soporté más y le pedí que se fuera a vivir a otro lado. Pero él no se bancó que lo dejara y tras amenazarme de muerte decidió viralizar por WhatsApp mis fotos y videos íntimos”, sostuvo la denunciante que consiguió una restricción perimetral.  

Según el acusado, “nunca pasó nada de lo que se me acusa. Me denunció porque era celosa y tiene varios problemas psiquiátricos. De todas formas, la relación fue tóxica, le pedí que lo charláramos para no tener que llegar a esto y nunca quiso. Será que es su forma de dañarme y querer vengarse de mí”. En su defensa, aseguró: "Está todo dado para perjudicarme y no es así, yo también soy víctima de ella”.

 

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