“Creo que no era mi destino morir, nunca pensé que podía morir”, dice Diana Ruarte, convencida de que “lo peor ya pasó”. A una semana del brutal ataque en 9 de Julio, la joven que recibió 11 cuchillazos de manos de su ex pareja dio su conmovedor testimonio y contó que está tranquila, que más que odio siente “pena” por el padre de sus hijos y que por ahora sólo le preocupan esos dos pequeños.
Diana Clarivel Ruarte (24) camina lentamente y sale de su casa en Las Chacritas, en 9 de Julio, para atender en la vereda con la idea de que sus hijos no escuchen. Nadie podría creer que esa chica se salvó de la muerte, que fue operada y a siete días de ese sangriento episodio está hablando y sonríe. A simple vista no se le ven los parches, su vestido le cubre las heridas de los 11 puntazos que le propinó su ex pareja, Marcos Marín (28), quien se encuentra detenido y acusado de tentativa de homicidio. Este muchacho fue buscarla el viernes de la semana pasada a esa vivienda con la excusa de retirar ropa para sus hijos y ahí, sabiendo que Diana estaba sola, la tomó del cabello y la atacó a cuchillazos. La chica sobrevivió porque lo enfrentó, además porque una vecina corrió a auxiliarla.
No quiere hablar mucho y ni entrar en detalles, pero recuerda lo sucedido. “Estuve consciente desde el momento cero. No me esperaba que me pasara algo así o que él actuara de esa manera, pero bueno, pasó. Me estoy tomando todo con mucha calma, lo peor ya pasó. Y no tengo miedo, para nada. Porque él jamás fue una persona violenta conmigo. Además, creo que no era mi destino morir, nunca pensé que podía morir. Por algo todavía estoy contándola”, expresa.

Ambos estaban separados hace cuatro meses y lo que desencadenó todo fue el reclamo por la mantención de los niños, pero sin duda él descargó su furia por su resentimiento. “Él llegó a buscar ropa para los niños y ahí pasó lo que pasó. Me insultaba, estaba lleno de bronca. Me decía cosas como que yo lo he hecho sufrir mucho, pero nada más”, relata la joven, quien agrega que intentó frenarlo y le rogó que no cesara en la agresión. “Solamente le decía que pensara en sus hijos. Porque si a mí me pasaba algo, o a él, los niños se quedaban sin ninguno de los dos. Por eso en todo momento pensaba en ellos. Todo fue muy rápido”.
Pasado el dramático momento, Diana señala que “no le tengo odio (en referencia a Marcos Marín), me da pena porque sé que ahora no la debe estar pasando bien. Y me da pena porque es el padre de mis hijos y ahora ellos no pueden estar con él. Pero no siento rencor ni bronca”.
Sus hijos no saben lo que pasó. “Son niños de 6 y 4 años y no voy a cagarles la mentalidad de tan chiquitos. Por el momento no voy a contarles nada, creen que su papá encontró trabajo lejos y por eso no está acá. Pero voy a ir a terapia para prepararme y más adelante le hablaré del tema”, cuenta la joven estudiante y desocupada.
No sabe decir qué haría si vuelve a toparse con su ex pareja. “La verdad es que no sé qué va a pasar. Sinceramente no sé qué le diría, pero no le tengo odio ni rencor. La justicia se encargará de todo. Después, mi vida sigue con calma. Estoy tranquila porque vengo analizando y pensando todo, trato de enfocarme en mis hijos y que vean bien. Sé que si estoy bien, ellos van a estar bien”, dice serena la joven, como tratando de superar el duro trance que significó haber estado al bordo de la muerte.
Dónde te podés acercar si sos víctima o sabés de un caso de violencia
Podes acercarte a las oficinas de la Dirección de la Mujer cito en 25 de Mayo 451 (oeste), o bien asesórate al teléfono 4222713 y en cada una de las áreas de tu municipio. También, podes hacerlo gratuitamente en la Línea Rosa 0800 666 6351. En el caso de que se encuentren menores pueden contactarse con la Línea 102. Asimismo se encuentra la Comisaria de la Mujer ubicada Sabatini 298 este, esquina Tucumán, Barrio Edilco, Rawson, el teléfono directo para realizar las denuncias, es el 4281589.