Una pesadilla es la que vivían dos chicas, una de 19 y otra de 10 años, miembros de una familia de Sarmiento. Es que el padre de familia y sus dos hijos abusaban de ellas, una hija y hermana de los abusadores y la otra sobrina y prima de los mismos. Ambas con un leve retraso madurativo.
Todo salió a la luz en diciembre del año pasado, cuando la mayor de las víctimas vio por segunda vez como su hermano abusaba de su sobrinita. Cansada de mantener el silencio se animó a denunciar no sólo los abusos hacia la menor, sino hacia ella misma.
La joven le contó a la psicóloga los reiterados abusos que ella misma había sufrido a manos de su propio padre y hermano, desde los diez años hasta unos cinco meses antes de realizar la denuncia, en diciembre del año pasado.
Según reveló la investigación, la adolescente fue violada entre los 10 y 18 años y hasta tomó la precaución de colocarse un dispositivo anticonceptivo a los 15 años para no quedar embarazada. Por su parte, su sobrinita fue abusada entre los 3 y los 10 años.
Con todos los datos recolectados, el juez Alberto Benito Ortiz, del Primer Juzgado de Instrucción, consideró que el relato de las chicas era verdadero y ordenó meterlos presos hasta tanto sean juzgados.
Por su parte, la madre de familia y el resto de las hermanas negaron que hayan existido tales abusos. Es más, trataron de instalar la versión de que fueron abusadas por vecinos.
Es por esto que el magistrado no descarta que en la familia haya habido un ‘pacto de silencio’.