Un episodio de terror vivió una familia en su almacén, ubicado en Chimbas, cuando un delincuente intentó robarles a mano armada. Este en un primer momento logró ser reducido y al no poder efectuar su asalto escapó. Pero con sed de venganza volvió con un cómplice por el lugar a bordo de una moto y los tiroteó. Por el terrible episodio no se lamentó ningún herido. “Somos una familia grande y humilde, estaban mis hijos dentro de la casa, gracias que no les pasó nada”.
José estaba atendiendo en su almacén ubicado por calle Catriel en Chimbas, cuando un sujeto fue a comprarles un atado de cigarrillos. Cuando José se lo estaba por entregar por la ventanilla de rejas, este lo agarró y empezó a decirle que le de toda la plata. Tras un largo forcejeó José junto con su hermano lograron reducirlo en la puerta del local, pero el ladrón lo mismo pudo escapar.
Pero el mal momento no terminó ahí, el ladrón todavía con sed de venganza volvió hacia el domicilio junto con otro sujeto a bordo de una moto y este disparó alrededor de cinco tiros sobre la casa. “Lo bueno es que mi hermana no estaba junto con sus hijos, son tres y siempre juegan. Nosotros estábamos resguardados y no recibimos ningún disparo”.
Los impactos de bala dieron sobre la pared del almacén, otros en el portón de ingreso, pero ninguno dio sobre alguna persona. “Llegue a ver el arma que tenia, y era muy grande, como un calibre 45. Las balas traspasaron el portón de chapa como papel”, contó José asustado.
Es la primera vez que le pasa esto en sus 12 años viviendo en la zona, “es tranquilo por aquí. Es la primera vez que me pasa, espero que no me vuelva a ocurrir. Se suele sentir disparos pero muy rara vez”, exclamó.
“No quiero que vuelva a pasar, por mis hijos, no sé qué hare ahora, si me compro un arma, no lo sé, pero si les llega a pasar algo a ellos, los mato” terminó diciendo apenado y nervioso.