Las tres causas de los siniestros viales que terminaron en fatalidad recayeron en el Primer Juzgado Correccional, a cargo del juez Eduardo Agudo, quien explicó que aún se encuentran en sede policial en plena etapa de investigación y que en los próximos días estarán en sus manos.
Con el último accidente en el que la agente Johana Maribel Verón pedió la vida después de que la atropellara un colega identificado como Claudio Díaz, el magistrado informó que permanece detenido en la Estación Central de Policía y que hasta el momento se llevan adelante las pericias para determinar cómo se sucedieron los hechos a partir de las pruebas.
Por el caso que ocurrió el martes, cuando tres oficiales de la Comisaría 17 embistieron a otros dos colegas y uno de ellos, Damian Vega, murió y el otro, Mario Luna, lucha por su vida, el juez explicó que el conductor del vehículo -Ricardo Montero- está tras las rejas y también esperan algunas pruebas para dirimir responsabilidades.
Tanto para uno como para otro caso, el delito por el que se imputaría a los policías que mataron al volante sería el mismo: homicidio culposo agravado por el consumo de alcohol al momento de conducir y su función como miembros de la fuerza de seguridad. Un tercer agravante se sumaría a la causa contra Díaz que se fugó del lugar tras el accidente y luego fue aprehendido.
En ese sentido, el juez Agudo destacó la labor de la Policía y sus esfuerzos por atrapar al culpable rápidamente: "Mi felicitación es para la Policía que actuó con profesionalismo y logró dar con el sujeto que se había escapado".
Si bien para su señoría recién comienzan las investigaciones, el homicidio culposo con sus agravantes sería la imputación en primera instancia aunque aclaró: "Todavía no tengo todos los recursos para afirmarlo. Por el caso de Díaz, hay pericias en el asfalto que deben ser realizadas para definir si hubo o no un "dolo" y aún así no tendríamos todas las certezas, todo depende de las pruebas que tengamos".
En ese escenario que describe, con la presencia del "dolo", la imputación cambiaría a homicidio simple. Para que ello suceda deberían existir varios indicios fehacientes que así lo impongan. Por el momento la negligencia, imprudencia o la omisión de los deberes por parte de los conductores ganan terreno.
Para la primera tragedia que ocurrió en la madrugada del lunes, en la que perdió la vida Maximiliano Puebla, de 27 años y policía de la Comisaría 17, el magistrado declaró que no está claro el motivo por el que volcó con el vehículo pero, en teoría, no habría terceros a investigar.