Eduardo Morales, de 42 años, oriundo de Albardón, sería un obrero temporal de la bodega de vinos en la que perdió la vida este martes en horas de la siesta al caer a una pileta de 4 metros de altura. Según los primeros peritajes, el trabajador no tenía máscara de oxígeno ni otros elementos de seguridad para realizar ese trabajo.
Así se despreden a primera vista tras el rescate del cuerpo que hicieron 10 bomberos durante 45 minutos, a cargo del comisario mayor Víctor Fonsea.
El operario estaba siendo sometido a una autopsia para determinar científicamente la causal de la muerte, informaron desde la Seccional 17. Todo indica que fue por inhalar gases tóxicos típicos del trabajo en una bodega, como son el amoníaco o el ácido sulfúrico.
El cuerpo de Morales rescatado tenía puesta sólo unas zapatillas y un pantalón corto. Es decir, a simple vista no tenía casco, ni máscara, ni botas ni otros elementos de protección que requieren hacer ese tipo de trabajo.
Según fuentes de la investigación, Morales estaba haciendo limpieza de la pileta con una manguera de agua cuando se desvaneció. La pileta está ubicada a ras del suelo.