Buscar a una ex pareja en internet puede traer sorpresas impensadas. El fantasma que sobrevuela a muchos es el de una infidelidad. Cuando Ramón Díaz googleó al hombre que tuvo a su lado por dos años se encontró con un tipo de horror muy diferente. Lo primero que vio fueron notas policiales. Las palabras que más se repetían era buscado, prófugo y asesino.
El que fue su novio, el hombre al que quiso, era un asesino. Lo buscaban desde 2007 por matar de 14 cuchilladas a Christopher, un jovencito de 17 años. Se había fugado a Argentina para no pagar condena y durante ese tiempo conoció al sanjuanino, se mudó a la provincia y le hizo creer que era un hombre normal. Años después, tras salvarse sin saberlo de un destino horroroso, Ramón descubrió que Manuel Díaz Albornoz no era sólo un infiel que una vez lo golpeó salvajemente, sino un hombre violento capaz de matar a quien lo quería.
La historia del prófugo se hizo conocida en Argentina en enero, cuando los medios locales y chilenos festejaron que la policía había dado con un prófugo tras 10 años de búsqueda. No fue hasta un mes después que Tiempo de San Juan tuvo acceso a una carta reveladora, que mostraba un aspecto totalmente diferente de la historia: la versión del sanjuanino que se animó a denunciar e hizo posible la justicia.
"Justicia para Christopher Palominos
Por favor entregar carta a la Familia de Christopher Palominos y a la PDI"
Con esas dos frases Ramón empieza a contar su historia en una carta dirigida a los padres del joven de 17 años que murió apuñalado en 2007. El sanjuanino relata cómo conoció a Díaz Albornoz, se enamoró, vivieron juntos e incluso como un día lo golpeó hasta dejarlo casi inconsciente. El texto está dirigido también a la Policía de Investigación de Chile, porque en ese momento Ramón ya estaba decidido a llevar justicia a los padres de Christopher. Durante 2018 se celebrará el juicio, más de 10 años después del crimen y en gran medida gracias al accionar del sanjuanino.
Ramón conoció a Manuel en 2008, según cuenta en la carta. En un principio el chileno vivía en Mendoza pero poco después se mudó a San Juan y convivió durante dos años con el sanjuanino. La relación se desarrolló con normalidad, aunque con vaivenes y encontronazos, sobre todo por supuestas infidelidades del chileno. Lo único sospechoso en su actitud era la negativa a regularizar su situación, ya que vivía de manera ilegal. “Le cuestioné que regresara a Chile para legalizarse en mi país”, explicó en la carta el sanjuanino, “pero se negó por motivos de seguridad… me contó que lo buscaban grupos homofóbicos nazis y que no quería regresar”.
Con esa excusa la relación de la pareja siguió adelante, hasta que finalmente el desgaste y un accidente cerebro vascular del padre del sanjuanino lo llevaron a terminar la relación. Fue ahí, según el relato de Ramón en la carta, que conoció el lado oscuro de su pareja. Es que cuando intentó dar por terminada la carta, Manuel se puso violento y vivió un episodio realmente terrorífico.
“Cuando llegué a su casa me hizo pasar, cerró la puerta con llave… me asusté porque nunca lo había visto tan nervioso y enojado”, escribió Ramón. “Me golpeó en la cara y caí al piso… Golpeó mi espalda, mi cara hasta marcarla y mi estómago. Luego tomó un cordel (…) y quiso amarrarme, al tratar de escapar lo puso en mi cuello para directamente matarme. Tuve que morder sus brazos y me soltó, el corrió a la cocina y cuando vi que tomó un cuchillo y corrí al baño a encerrarme”, contó. Ramón pudo escapar, horas después, tras esperar encerrado a que su ex pareja se calmara. Nadie acudió en su ayuda, incluso cuando la casa que alquilaba Díaz Albornoz era un departamento en la parte trasera de una casa donde había otras personas.
Ese fue el final de la relación entre el sanjuanino y el chileno y tuvieron que pasar varios años para el primero conociera lo cerca que estuvo de padecer el mismo final que Christopher Palominos. Ramón no denunció en su momento la golpiza y simplemente se alejó de su ex, a quien sólo veía ocasionalmente.
Fue en 2016 cuando descubrió de manera totalmente casual quién era ese hombre con el que vivió las peores horas de su vida. En la misma carta, el sanjuanino que trabaja en un comercio, contó que volvió a encontrarse con su ex pareja y hasta accedió a tomar un café, decidido a perdonar lo que pasó ese día. El reencuentro avivó su curiosidad e intentó buscarlo en internet, ya que pensaba contactarse a través de las redes sociales. Fue ahí que descubrió la historia del asesinato y el porqué de su negativa a volver a Chile. Lo primero que vio fue un informe policial de un programa conocido en el país vecino, llamado Mentiras Verdaderas. Ahí contaban toda la historia del crimen e incluso mostraban la foto de su ex pareja, a quien conoció sólo algunos meses después del crimen.
“Lloré un mes entero”, asegura Ramón. Primero se sintió paralizado, luego se enojó y lo encaró y finalmente decidió entregarlo, a pesar de que tenía miedo por su propia vida, ya que había enfrentado una vez la violencia de Manuel. Buscó información, la reunió en una carpeta y la envió, junto con la carta, firmada en enero de 2017. Todo lo que recolectó el sanjuanino, sumado a dos viajes para declarar ante la fiscalía, lograron que en enero de 2018 el chileno fuera apresado y extraditado, para enfrentar finalmente a la justicia.
Tiempo de San Juan contactó con Ramón, quien será citado a declarar en Chile en los próximos meses. El sanjuanino explicó que todavía se siente abrumado por el tema y, aunque no quiso dar más detalles que los que figuran en la carta, confirmó que se involucró en la investigación “porque no podía dejar de pensar en que Christopher merecía justicia”. Además dijo que no quería que Manuel siguiera en libertad, ya que podía pasarle a alguien más lo que le sucedió al joven que murió en Chile o lo que le pasó a él en San Juan.
Leé la carta completa con la que el sanjuanino llevó justicia para Christopher: