Por la muerte de Carlos Scalzotto, el luthier que fue asesinado en su propia casa, Marcelo Sosa fue imputado por homicidio, agravado por la alevosía, por el ensañamiento, por el concurso premeditado de dos o más personas, por odio a la orientación sexual, y por haber querido lograr la impunidad en el robo.
Ayer jueves Sosa, uno de los acusados de matar al luthier, llegó hasta tribunales, negó haberlo matado y le echó la culpa a su cómplice, Juan José Menéndez, quien está prófugo de la justicia.
Según fuentes judiciales, Sosa aseguró que Scalzotto le propuso hacer unos trabajos en su casa, pero que nunca fue. Además, Sosa aseguró que esa noche fue hasta la casa del luthier, y que fue su cómplice quien ingresó a la vivienda y luego le pidió que manejara el auto de la víctima con todo el botín. De allí partieron para la casa del Colombiano, quien está detenido junto a la pareja de Sosa por estar al tanto del homicidio.