Después de la polémica que surgió en torno a una causa contra el ginecólogo acusado por abuso sexual que investigaba el juez del Segundo Juzgado de Instrucción, cuya prescripción estuvo a punto de darse por una inacción del magistrado pero que a último momento endureció la calificación para que el caso no cayera, finalmente, la Sala Primera de la Cámara Penal respaldó la decisión de Pablo Flores.
Es que la defensa de Carlos Martínez interpuso un recurso contra el procesamiento del ginecólogo, cuestionando que el juez no podía agravar la calificación, maniobra que utilizó para que la causa no prescribiera. Sin embargo, la Cámara dijo que el procesamiento que resolvió Flores se puede modificar.
Ahora, con esta decisión, la causa baja de la Cámara al Juzgado para que siga investigando, o bien, el juez concluya que está agotada la investigación. Con esta última posibilidad, su señoría tendría que correr vista al fiscal para que opine si hay que elevar a juicio o no. Tras ese dictamen, la causa contra el profesional de la salud denunciado por delitos contra la integridad sexual podría ser elevada a juicio.
El magistrado dictó en septiembre de 2013 el auto de procesamiento contra el ginecólogo por el delito de abuso sexual simple. Dicha resolución fue apelada por el abogado defensor y en septiembre de 2014 los jueces de la Sala Primera de la Cámara Penal desestimaron la apelación por considerar que no estaba fundamentado el recurso. El expediente entonces regresó al juzgado de origen, lo insólito es que de ahí en más la investigación no avanzó más ni se tomaron otras medidas. Y es que el delito de abuso sexual simple tiene una pena máxima de 4 años de prisión.
No obstante, el juez de instrucción procesó con prisión preventiva al ginecólogo riojano por el supuesto delito de abuso sexual gravemente ultrajante contra una paciente que lo denunció en abril de 2013 y así sacó el caso de una supuesta prescripción, que debió haber ocurrido el año pasado.