Pedro Arias (23) fue condenado, este lunes, a 3 años y dos meses de prisión por privación ilegítima de la libertad, agravada por ser violencia física y psíquica y con coacción agravada por el uso de arma blanca.
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SUSCRIBITEPedro Arias (23) fue condenado, este lunes, a 3 años y dos meses de prisión por privación ilegítima de la libertad, agravada por ser violencia física y psíquica y con coacción agravada por el uso de arma blanca.
El hombre fue juzgado por Flagrancia, en uno de los casos más graves que hubo desde que se estrenó el nuevo sistema de Justicia.
Arias secuestró a su novia desde las 19 del jueves hasta la 1.15 de la madrugada del viernes, en el barrio Los Olivos, Caucete.
La joven intentó escapar de la casa en reiteradas oportunidades pero recibió golpes de puño y patadas. Arias le quitó la ropa y ella logró salir de la casa semi desnuda y a los gritos, pero el agresor la atrapó en la esquina de la vivienda y la volvió encerrar.

Los vecinos vieron los golpes, escucharon los gritos y llamaron a la Policía. Cuando los uniformados llegaron a rescatar a la víctima, Arias la tenía amenazada con un cuchillo.
Tras horas de negociación la Policía pudo entrar y detuvo al violento con las manos en la masa, por eso terminó siendo juzgado bajo el sistema de Flagrancia.
Este lunes, en la audiencia de presentación, el fiscal Adrián Riveros acordó con el defensor oficial, Lisandro Zapata, a cargo de representar a Arias, una pena de tres años y dos meses de prisión.
El agresor tendrá que cumplir la condena efectiva en el Penal de Chimbas. El juez fue Eduardo Raed.
