La Policía Federal detuvo esta mañana en San Juan a Carlos Fernández Gámez, un ex concejal español de 49 años, quien tenía un pedido de captura internacional emitida por la Justicia de España, en 2012. El sujeto está acusado de estafar al Ayuntamiento de Marbella (Málaga) por más de 300.000 euros.
El hombre fue detenido por la Policía Federal tras intensas tareas investigativas que determinaron que residía en Rivadavia con su nueva familia. Se dedicaba al asesoramiento político y tenía una empresa de coach ontológico. Además, se aseguró que se había sometido a varias intervenciones quirúrgicas con el fin de cambiar su apariencia.
Carlos Fernández, que desde tu llegada al país portaba como primer apellido 'Hernández', era el último prófugo de la “Operación Malaya”, la mayor trama de corrupción urbanística de la historia en España. Casi un centenar de imputados, entre ellos la cantante Isabel Pantoja, y estimativamente 2.400 millones de euros blanqueados son las dos cifras que destacan para entender la magnitud del caso.
Su llegada a Argentina
Carlos Fernández fue visto por última vez en España el 27 de junio de 2006, cuando abandonaba el monasterio benedictino de San Salvador de Monte Irago (norte español), poco después de que se ordenara su ingreso en prisión. Desde allí huyó a Portugal y luego de unos días viajó hacia el aeropuerto internacional de Ezeiza, donde llegó el 2 de julio de 2006.
Según el diario El Mundo, Fernández Gámez pasó los primeros dos años de su llegada a Argentina en Mendoza y La Pampa. En la vecina provincia tenía conocidos, entre ellos Judah Eleazer Binstock, un ciudadano británico de 80 años que en 1977 huyó de su país por estafa y se radicó en Marbella.
Entrega pactada
Según han precisado a Europa Press las fuentes, esta decisión de entregarse se produce después de que un abogado y un procurador remitieran hace unos meses un escrito dirigido al Juzgado de Instrucción número 5, que instruyó el caso, para presentarse en el procedimiento en nombre de Carlos Fernández y que el juez se pronunciara sobre la prescripción de los delitos que se le imputan.
El órgano instructor desestimó, mediante una providencia dictada en abril, la presentación de los profesionales en nombre de Carlos Fernández, rechazo que fue reiterado en mayo en contestación de un recurso de reforma del letrado. No obstante, el abogado presentó un recurso de queja ante la Audiencia de Málaga, que la fiscalía pidió que se desestimara y que se mantuviera la inadmisión de la representación, al recordar que el exedil estaba en busca y captura sin estar a disposición del tribunal del caso, ya en fase de ejecución de sentencia.
La Audiencia de Málaga ahora se ha pronunciado al respecto, desestimando las pretensiones del letrado en cuanto a la representación. El tribunal entiende que Carlos Fernández está desde el principio del caso huido de la justicia. En cuanto a la prescripción, el tribunal señala que el juzgado deberá pedir a la fiscalía y al resto de acusaciones que existen en la causa que se pronuncien expresamente sobre esta cuestión.