A 18 días de la muerte de Alfredo Turcumán, el joven de 28 años asesinado
por su pareja, otro caso de características impresionantemente similares conmociona a los sanjuaninos. Esta vez, la víctima fue Pablo Ojeda, un joven de
26 años que fue asesinado por su mujer con un cuchillo de serrucho marca Tramontina, según las
primeras versiones oficiales.
Las similitudes en ambos casos, una a una.
El ataque fue a traición, de la cintura para arriba. Pablo
Ojeda murió producto de una herida de arma blanca a la altura del pulmón en
medio de una discusión con su pareja, Guadalupe Andrada. Lo mismo le pasó Alfredo Turcumán, quien fue asesinado por su pareja, Claudia Moya, quien murió el pasado 22
de junio producto de un puntazo en el corazón.
Ambos crímenes se produjeron con la misma arma: un cuchillo de
cocina marca Tramontina.
Tanto Guadalupe Andrada como Claudia Moya atacaron a sus parejas en momentos que ambas estaban embarazadas de los hombres a los que apuñalaron mortalmente.
Otra coincidencia radica en que ambas
mujeres tienen hijos de relaciones anteriores y están embarazadas de sus
víctimas. En el caso de la mujer de Chimbas, tiene tres hijos de relaciones anteriores al hombre que mató. Mientras que Claudia Moya tiene dos hijas de relaciones anteriores a la de Alfredo Turcumán.
En el crimen ocurrido en Chimbas, al menos en la Comisaría 17º no se registran denuncias de
violencia de ninguna de las partes, pero no se descarta que en la Comisaría para la Mujer o en la Dirección de la Mujer aparezcan datos, según informó el jefe
de la Comisaría 17, comisario Alejandro Soler.