Cristian Albarracín, de 28 años, quien conducía el Chevrolet
Corsa, y José Luis Cuello, de 25, quien viajaba como acompañante, iban en el
lado izquierdo del vehículo. Justo ahí fue el impacto contra un árbol. El tercer
involucrado, un joven de 19 años, salió por sus propios medios del interior del
auto, ya que en ese costado el impacto casi no tuvo consecuencias.
Así quedó el árbol tras ser abrazado por el Chevrolet Corsa.
A partir de esos datos los investigadores de la Seccional
Quinta, a cargo del comisario inspector Miguel Ángel Navas, empezaron a sacar
las primeras conclusiones sobre cómo se produjo la tragedia que dejó dos
muertos en la madrugada del lunes en Santa Lucía.
La escena de la doble tragedia.
Hay un dato clave que la policía espera: el dosaje de
alcohol en sangre en los dos fallecidos, a quienes se los hacen
obligatoriamente como parte de la autopsia. En particular, quieren tener los
valores que arroje el conductor Albarracín.
El dato interesa porque no hay una explicación evidente
sobre qué desencadenó la maniobra mortal.
Según pudieron ver a la hora de la tragedia los policías de
la Quinta, la iluminación es buena en ese tramo de avenida Libertador San
Martín antes de Santa María de Oro.
Además, no hubo un segundo vehículo involucrado en la
tragedia, como para pensar que podrían haber hecho desviar a los fallecidos
hacia el impacto contra el árbol.
En la policía aseguran que los jóvenes no viajaban a alta
velocidad, pero sí que el choque fue directo y de lleno. Por eso no es que no
se explican qué le pudo haber ocurrido al conductor.
De todas formas el choque sí fue violento: debieron romper
el auto para poder sacar a los dos fallecidos.