Pasadas las 13.30 horas de este lunes se la vio salir con
lágrimas en los ojos a la madre de un niño que habría sido abusado por su
abuelo. La mujer venía de contar una supuesta disputa familiar que sembró de
dudas el debate en sus primeros minutos, el cual tiene al abuelo de los niños
imputado de un delito grave: abuso sexual gravemente ultrajante, el cual tiene
una pena que va de los 8 a los 20 años.
La madre de los niños tiene una intensa y violenta relación
con su ex pareja, el padre de los niños. Y en el juicio contra su padre fue
citada como testigo. Ante el juez Eugenio Barbera, la mujer contó que denunció
penalmente a su ex pareja, el padre de los niños, quien participa del juicio
como querellante.
Según explicó el fiscal Carlos Rodríguez, el caso es por
demás extraño. Como un hecho no puede ser juzgado dos veces, la explicación por
la que el padre del niño no está detenido es porque se estaría esperando a
conocer el resultado del debate que empezó este lunes, donde se determinará la
responsabilidad penal del abuelo.
El denunciante en el caso que ahora está siendo juzgado es
el padre del niño abusado. La historia oficial es que él fue a buscar a sus
hijos para visitarlos y que uno de los niños le dijo que el abuelo lo había
besado y le había tocado la cola. Tras hacer la denuncia, comprobaron que el
niño tenía irritación en la zona anal.
La madre de los niños dijo que los chicos habían salido en
perfecto estado de salud de su casa y denunció a su ex pareja como el presunto
autor de esas lesiones sexuales.
El abuelo declaró este lunes extensamente y se declaró
inocente.
Ahora es el turno de las psicólogas, quienes serán claves
para saber si los niños mienten o si pueden haber sido inducidos a mentir o si,
tal como se está juzgando, el abuelo fue quien abusó de su nieto.