Se llama Nelson Arturo Vivares, tiene 35 años y el 19 de abril de 2015 alcanzó fama nacional cuando trascendió un video de las cámaras de seguridad del Patio Alvear que lo mostraban cómo robaba un auto del interior del estacionamiento. Días después fue atrapado por la Policía. Y al caso se le agregó un condimento muy especial: el sujeto había sido atrapado 13 veces hasta ese momento y siempre salió libre bajo caución juratoria, es decir, prometiéndole a un juez que se iba a portar bien.
Este domingo a las 12.30 cayó de nuevo. Fue atrapado en pleno robo a una Ford Eco Sport estacionada en el Lateral Norte de Circunvalación, pasando avenida Libertador San Martín, Capital.
Los dueños lo sorprendieron con todo el cuerpo adentro de la camioneta. Le gritaron y escapó. Ramón Gustavo Céspedes, un oficial principal de la Policía que estaba de franco, lo persiguió, logrando detenerlo y ponerlo a disposición de la Seccional Cuarta.
Es un caso para el nuevo sistema de Flagrancia, al cual pone a prueba. Este martes se hará la audiencia de presentación de la causa y se verá qué hacen con Vivares, defendido por su abogado de siempre, Leonardo Villalba.
Hasta ahora Vivares zafaba sistemáticamente porque no tenía condenas. Como siempre lo excarcelaban bajo palabra, su caso moría por prescripción en los archivos de los juzgados.
En abril del 2015, tras ser atrapado por el robo en el Patio Alvear, el entonces juez del Cuarto Juzgado de Instrucción, Maximiliano Blejman, lo procesó con prisión preventiva. Argumentó que "había peligro de fuga".
Pero en octubre de 2015, el tribunal de la Sala Segunda de la Cámara Penal ordenó que le dieran la libertad porque dijo que el delito era excarcelable.
La causa bajó de nuevo al Cuarto Juzgado de Instrucción y, respetando la decisión del tribunal, le dio la libertad pero no bajo palabra, sino con una fianza real de 10.000 pesos.