A Juan Andrés Flores, el exbombero de 42 años que cayó preso
por el homicidio de un joven de 20 años en la Villa Morrone, Chimbas, le dieron
de baja de la Policía de San Juan por problemas psicológicos. Y el juez Martín
Heredia Zaldo, del Cuarto de Instrucción, no le creyó su coartada de que mató
al muchacho en legítima defensa, ya que le imputó homicidio agravado por el uso
de arma.
Según informaron fuentes judiciales, a Flores le dieron de
baja de la fuerza de seguridad pública por problemas psicológicos que habrían
estado vinculados al mal manejo del arma reglamentaria.
Otro dato podría jugarle en contra al expolicía: las
primeras versiones que recogieron los policías de la Seccional 26 indican que
ya había tenido episodios de enfrentamientos verbales con los jóvenes de la
Villa Morrone, a quienes increpaba diciéndoles que los iba a ajusticiar porque
eran los que les robaban en la casa de su tía.
SU POLÉMICA VERSIÓN
El relato de los hechos que dio el expolicía Flores ante el
juez Heredia en las horas posteriores al homicidio no lo dejan bien parado en
su coartada de que disparó para defenderse.
La casa en la que estaba no era de su propiedad, sino de una
tía que dice que visitaba con frecuencia. No era esa la casa que supuestamente
estaban robando, sino que era una propiedad vecina que nada tiene que ver con
el expolicía ni con su tía.
Dice que eran entre las 20.30 y las 21 horas del miércoles;
que escuchó ruidos; que se asomó y que vio que habían descolgado una puerta de
rejas; dice que les gritó que se fueran; que no le hicieron caso y que le
contestaron; que se dirigió a su vehículo, un utilitario, y sacó un rifle
calibre 22 que tenía entre los dos asientos para defenderse. Esa arma no está a
su nombre, sino de su padre. Por ahora el expolicía no acreditó tenencia legal
para portarla.
Dice que tomó el arma y que disparó; que lo hizo hacia donde
estaban los supuestos dos ladrones; dice que escuchó que uno de ellos le
gritaba al otro "tirale, tirale”. Dice que disparó y que se fue. Se dirigió a
la casa de su pareja, en otro sector de Chimbas. Esa mujer dijo que llegó y se
fue muy rápido, muy apurado.
Luego se fue y se entregó en la Seccional 16 ubicada en el
barrio Los Tamarindos.
Según fuentes judiciales, una persona cercana a Flores
habría declarado "se mandó una macana”. Eso se contradice con la versión del
expolicía de que disparó al bulto y se fue sin saber qué había pasado con su
tiro.
Ese disparo impactó en la nuca, hacia el costado derecho del
joven de 20 años, en la base del cráneo. Eso indica que no fue un disparo al
aire para espantar a los delincuentes.
La división Homicidios encontró el vehículo que usó para
escapar de la escena del crimen, y el arma, en la casa de la pareja del
expolicía. Aún no se sabe por qué no fue directamente a la Policía o llamó para
informar lo que había ocurrido.