La casa donde vive Romina Castro en el Barrio Luz y Fuerza II, en Chimbas, a metros de donde fue el crimen de Marcos Arancibia, está custodiada en forma permanente por un policía, debido a que recibieron una amenaza.
"Dos mujeres llegaron a mi casa. Yo no estaba. Las atendieron mis padres. Fueron a decirles que levantáramos la denuncia. Se presentaron como familiares de los dos detenidos, sin precisar quiénes eran. Después los vecinos nos contaron que llegaron al barrio preguntando dónde había sido el crimen y después preguntaron en un almacén dónde era mi casa”, contó Romina Castro.
"Yo no ando con custodia porque no tengo miedo. Pero mis padres son dos personas mayores y encima salió en todos lados mi casa y todos nuestros datos”, dijo Romina.
La custodia fue dispuesta por el juez Guillermo Adárvez, a través de una gestión de la diputada Susana Laciar, quien se enteró primero de la amenaza que había sufrido la novia de Marcos.