Los representantes legales locales de la
empresa de origen inglés "Cerdos San Juan” están haciendo las gestiones para
concretar una maniobra judicial que promete traer polémica y volver a poner en
el ojo de la tormenta al empresario Hugo Naranjo, quien el 27 de mayo de 2006
sufrió un atentado mafioso sin precedentes: le pegaron cinco tiros en la
cabeza, lo rociaron con nafta y le prendieron fuego. Sobrevivió a todo eso.
Luego lo procesaron por estafa y lo embargaron por 5 millones de pesos.
Sucede que la empresa "Cerdos San Juan”
estaría dispuesta a pagar en efectivo esa fianza millonaria que la Justicia le
fijó a Naranjo. Si el juez Benedicto Correa lo autoriza, eso implicaría que se
destrabara el embargo sobre la propiedad y que los dueños la pudieran
escriturar a su nombre.
¿Quién gana y quién pierde? El principal
perdedor sería el querellante de la causa, el empresario Eduardo Fornasari,
quien obviamente no estaría de acuerdo con esta medida. Luego, el mismo Naranjo
resultaría perjudicado, ya que él mismo no podría disponer de esa suma que, por
ahora, lo tendría como el principal beneficiario. El ganador sería el grupo
empresario "Cerdos San Juan”, ya que finalmente podrían terminar de escriturar
a su nombre la propiedad.
Para que se concrete esta medida de pedido
de sustitución de embargo, los abogados de "Cerdo San Juan” deberían hacer un
depósito de 5 millones de pesos en un plazo fijo que se renovaría
automáticamente cada mes a nombre del Quinto Juzgado de Instrucción.
El abogado Andrés Mario Rapaport ya tendría
todo listo para concretar esa acción. Aunque al cierre de la edición no la
había hecho. Una vez hecho el pedido, el juez Benedicto Correa tendría que
correr vista para conocer la opinión de la fiscal Ana Lía Larrea (original de
esa causa) y de Fernando Castro, abogado de Fornasari.
De todas maneras, la opinión de la fiscal y
el querellante no es vinculante y, a simple vista, el juez no tendría obstáculo
para aceptar el ofrecimiento de la empresa a pagar la fianza por Naranjo y
destrabar el embargo, ya que el fin de fijar los 5 millones es para que la
Justicia se garantice que si Naranjo llega a ser hallado culpable en el juicio,
tenga para responder civilmente y las costas del proceso.
EL HISTORIAL
Esta causa nació tres años después del
atentado mafioso que Naranjo sufrió en febrero de 2009. El empresario que llegó
a estar preso como ideólogo de ese atentado, Eduardo Fornasari (luego fue
sobreseído por la Corte de Justicia y su jefe de seguridad, Alejandro Pereyra,
fue condenado a 17 años de reclusión como autor material), denunció penalmente
a Naranjo cuando descubrió una escritura del 28 de marzo de 2006 en la que se
probaba que Naranjo se "autovendía” el emprendimiento caprino "Campo Fértil”
por la suma de 8 millones de pesos.
Esa causa se originó en el Cuarto Juzgado
de Instrucción. El entonces juez José A. Vega se apartó y la terminó
instruyendo la ex jueza María Inés Rosellot, en el Quinto de Instrucción. Allí
Naranjo terminó procesado por aquella operación fraudulenta, cuando se
consideró que habían pruebas para enjuiciarlo por haberse "autovendido” el
emprendimiento caprino ubicado en el departamento 9 de Julio en el que el grupo
Escobar, al cual pertenecía Fornasari, había invertido 2 millones de dólares.
En marzo último la Sala II de la Cámara
Penal terminó confirmando el procesamiento de primera instancia. Así fue como
quedó firme el embargo de 5 millones de pesos que originalmente le habían
fijado a Naranjo.
Esos 5 millones de pesos eran el saldo de 8
millones de pesos que los inversores extranjeros habían acordado pagar por el
emprendimiento caprino. Los 5 millones de pesos se iban a terminar de pagar
cuando se hiciera la escritura. Eso nunca ocurrió porque Naranjo fue procesado
y la Justicia le trabó como embargo los 5 millones de pesos.
Planteo
El abogado de Naranjo, Cayetano Dara, había
pedido la recusación del juez Correa porque entendió que cuando era funcionario
en el Primer Juzgado de Instrucción intervino en la causa Naranjo. Pero la
fiscal Larrea dijo que en eso no correspondía y eso valió para que el juez no
acepte el intento de apartarlo de la causa.