A dos meses del incidente

Después del ataque, Pablo Aguilar habla de su nueva vida

El 12 de julio sufrió un violento asalto que lo dejó al borde de la muerte, después de recibir 11 puñaladas. Hoy, recuperado y en compañía de su esposa, dice que el deporte le dio la fortaleza para salir adelante. “El primer día que desperté me planteé volver a la bici”, cuenta el exrugbier. Por Carla Acosta
sábado, 05 de septiembre de 2015 · 12:08
La madrugada del sábado 12 de julio la noticia sacudió a todo San Juan. Pablo Aguilar (35), ex jugador de Los Pumitas y actualmente competidor en el mountain bike, era salvajemente atacado por delincuentes en el interior de su casa. Recibió 11 puñaladas y estuvo en grave estado, peleando por su vida por días. Dos meses después el deportista volvió al ruedo con la bicicleta, un motor importante en su recuperación. 
"Mi decisión desde un principio fue de correr, de empezar con la actividad normal que tenía, con lo que venía haciendo hasta el día del asalto. El primer día que desperté me planteé volver a la bici y con la carrera del domingo lo pude cumplir”, cuenta Pablo, quien regresó al mountain bike el domingo pasado en el Desafío al Infiernillo.
El deportista, que se reconoce una persona cien por ciento activa, dice que el deporte fue fundamental a la hora de pelearle a la vida. Sobretodo la bicicleta, su gran escape en el drama que vivió. "El deporte me ayudó mucho. Me dio la fortaleza para poder salir adelante. El rugby tiene algo especial e intenso al igual que el mountain. La bicicleta me enseñó que la vida es una lucha plena durante todo el tiempo, desde el momento que largas hasta que terminas. Sos sólo vos contra la montaña, contra la piedra, contra todo”, señala. 
Cuenta su esposa Paula Arias, con quien comparte la pasión por la bici, que Aguilar, estando internado, no podía contener sus ganas de volver a la actividad: "era una misión imposible. Internado estaba enchufado con las carreras, que iba a correr esta y que si llegaba a la otra. Por más de que el cuerpo lo obligaba a parar, su mente no lo dejaba”. 
Él, por su parte, lo reconoce y confiesa que sin autorización de los médicos ya estaba pedaleando. "Nunca pensé en dejar, al contrario, dije que iba a volver con todo. Tenía una pequeña infección pero supieron frenarla y me pude recuperar rápido. A los 15 días que me dieron el alta ya me había subido a una bici fija. Fui probando y me subía a la otra cuando ya  me habían dado la autorización. La verdad es que ese momento fue un desahogo, fue volver a empezar pero con muchas más pilas, como si estuviese en Disney”. 
Lo de Aguilar en el deporte no es de ahora, ya de joven hacía de las suyas con la guinda. Jugó al rugby de forma elite, haciendo sus comienzos como wing de la Universidad. Llegó a ser tricampeón Sudamericano con Los Pumitas y hasta jugó el Mundial M-19 de Gales. "Como jugador de rugby tuve una carrera intensa hasta los 21 años que me lesioné. Después me recuperé, tuve un par de vueltas, pero en 2003 decidí no jugar más al rugby. La verdad es que se extraña, yo me crié en el rugby. Agradezco la muestra de solidaridad que hubo en el rugby para conmigo, como también en el ambiente de la bici y otros”, expresa. 
Cuando abandonó las canchas se enamoró de la bicicleta, aunque pedaleaba pero de manera amateur: "Yo ya hacía mountain bike muy tranquilo, los fines de semana. Con mi hermano Julio me iba en bici a Barreal –con ese mismo hermano corrió el Desafío al Infiernillo-. No siempre he ganado pero estoy cerca de la punta. Ahora estoy corriendo en la categoría máxima por una cuestión de superarme".
Dice que su cabeza está ahora puesta en las nuevas carreras, apuntando bien alto: "con la bici quiero llegar al cien por cien, mejor de lo que estaba antes. Si puedo el año que viene quiero apuntar a un calendario y poder correr afuera de la Provincia. Estoy perfecto de salud, la operación que tuve salió muy bien y quedé impecable. No hay dolor, sólo ganas de entrenar”.

Textuales

"Nunca pensé en dejar, al contrario, dije que iba a volver con todo”, Aguilar.

"La bicicleta me enseñó que la vida es una lucha plena durante todo el tiempo”, Aguilar.

"Por más de que el cuerpo lo obligaba a parar, su mente no lo dejaba”, Paula Arias.
 

El asalto, cosa del pasado

Aguilar no quiere dar detalles de la causa ni recordar aquel dramático 12 de julio. Sólo mira para adelante y dice que lo que le pasó le enseñó a ser más cauto a la hora de actuar. "Lo mío fue todo de casualidad, yo me los encontré, no es que los fui a buscar. Ahora soy más cauto porque este no es el mismo San Juan que antes. No hay que confiarse ni tampoco vivir con miedo, sólo hay que estar alerta”. 

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