INVESTIGACIÓN

Los policías, sospechas y entretelones del ataque a Aguilar

Hay dos policías en la mira, uno de ellos está vinculado. Los verdaderos motivos por los que sospechan de los uniformados y de una mucama de la familia.
martes, 21 de julio de 2015 · 09:10
Cristian Muñoz, un agente del Comando Urbano está en la mira de los investigadores (excarcelado al cierre de la edición) luego del brutal ataque que sufrió el ex Pumita, Pablo Aguilar, en su vivienda cuando intentó resistirse a un robo. Si bien en un primer momento corrió la versión de que el policía tenía fotos del interior de la vivienda de Aguilar en su celular, desde la Comisaría 1ra se encargaron de desmentirlo. "Las pericias telefónicas aún no están listas”, dijo la subcomisario Marinero, a cargo de la dependencia. 

Sin embargo, sí trascendieron conversaciones que habría tenido Muñoz con Aguilar en los días previos al robo de dos televisores. Fuentes policiales aseguraron a Tiempo de San Juan que el principal motivo por el que sospecharon de Muñoz es que éste se habría mostrado muy interesado en conocer sobre los objetos de valor que había dentro de la vivienda de Aguilar. 

"Parece que hubo charlas en las que él le preguntaba por las bicis y los aparatos que tenía adentro de la casa”, comentó un pesquisa a este semanario. 

Pero por el momento es el único dato concreto que tendrían contra el agente del Comando Urbano. Es más, la misma fuente aseguró que la noche del ataque al ex pumita, Muñoz ni siquiera estaba cumpliendo servicio en esa zona. 

Otro de los puntos a investigar por la policía es el otro uniformado que tenía que custodiar la zona pero que justo esa noche estaba a una cuadra de la casa de Aguilar y no vio nada. Si bien este efectivo no está vinculado a la causa, a los pesquisas  les interesa saber cómo es posible que no haya visto, ni escuchado lo que ocurría en la vivienda. 

Es más, al día siguiente del ataque, varios vecinos salieron a quejarse y a decir que la cuadra donde había sido el intento de robo era una "zona liberada”. 

Sin embargo, el secretario de Seguridad de la provincia, José Luis Sánchez, acaró que en ese sector sí había presencia policial, sólo que ese día el uniformado estaba custodiando en la intersección de de Brasil y Sarmiento. "No podemos tener a un policía en la puerta de cada casa”, aseguró Sánchez. 

La segunda detenida fue una empleada doméstica que trabajaba para los Aguilar. Es que la familia tenía tres servicios domésticos distintos pero sospechan de una mujer en particular porque sostienen que es la única que sabía que a la casa se podía entrar por una ventana lateral. 

"Parece que a la señora de Aguilar una vez se le quedó la llave adentro y tuvo que meterse por esa ventana, que es la misma por la que entraron los ladrones. En esa oportunidad había una empleada doméstica que vio la situación y creen que podría haber pasado información a los delincuentes para que supieran por dónde ingresar”, explicó uno de los investigadores. 

Por ahora la policía no ha podido dar con los delincuentes que apuñalaron al ex Pumita y fuentes cercanas al caso manifestaron que los allanamientos en la casa del policía y de la empleada fueron negativos. "No estaban los televisores que dicen que les habían robado quince días atrás y tampoco había ningún arma blanca”, detalló una fuente policial. 

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