Lo horroroso del crimen hace que los 12 años de condena parezcan insuficientes.
Pero esa fue la decisión del juez Raúl Iglesia contra Pedro Garay, a quien se le probó abuso sexual agravado por situación de guarda, por ser la víctima menor de 18 años, por uso de arma de fuego y por la situación de convivencia; más abuso sexual con acceso carnal en 2 oportunidades contra su hijastra.
Las violaciones y abusos duraron 4 años, desde 2009 hasta 2013, y desde que la nena tenía 9 años hasta que cumplió 13, y decidió contarle lo que sucedía a su padre biológico, quien denunció a Garay.
En el juicio se probó también que Garay forzó y amenazó a la nena con un arma de fuego para que no cuente lo sucedido en la casa del Barrio El Molle, en Rawson.
En la vivienda Garay vivía con su pareja y los cinco hijos de ella.
El fiscal Gustavo Manini, de la Sala 1 de la Cámara Penal, había pedido 15 años de condena.