La escuela La Capilla, de Calingasta, fue víctima de un nuevo robo, esta vez en la cocina.
Es el décimo robo que sufre el establecimiento en poco más de un año.
La increíble cifra indignó a docentes y padres de alumnos, que reclaman más seguridad ante la situación que nadie entiende como no puede controlarse.
Esta vez los ladrones ingresaron al área de la cocina de la escuela causando un daño enorme: se llevaron muchos alimentos, amasadoras, batidoras, ollas, sartenes y demás enseres que se utilizan para preparar la comida de los alumnos.
En la escuela, que no tiene sereno (por eso es víctima regular de los cacos) funciona un nivel primario, un nivel para adultos, un CENS y una escuela de Capacitación Laboral.