Leo tiene 23 años y pidió a Tiempo de San Juan que su nombre y su apellido sean reservados. Es que teme sufrir algún tipo de represalia por parte de quienes lo agredieron brutalmente cuando veía el partido Boca- San Martín, este domingo en el Hilario Sánchez.
Según contó el joven, que trabaja en un taller mecánico, el día del partido partió de su casa en una combi que lo llevaba con su tío al partido. "Pagamos la platea que salía 350 pesos y nos fuimos con mi tío, eso de que iba con un hijo es mentira porque no tengo", explicó Leo.
La versión del muchacho difiere mucho de la que se corrió el día de la golpiza ya que, según él, todo comenzó cuando sacó su celular para filmar las jugadas. "Cada vez que quería filmar y sacar fotos el pibe que me pegó, y otros, me insultaban" dijo el joven. "Guardá eso bostero pu..." es lo que le habrían dicho los violentos que lo rodeaban.
Si bien Leo hizo caso a las advertencias y guardó su teléfono celular en varias oportunidades, decidió sacarlo de nuevo cuando Boca iba a patear el penal. "Yo veía y todos sacaban fotos entonces por qué tenía que estar sin hacer nada. Hice lo que hacían todos, pero jamás grité el gol, no sería capaz", explicó el angustiado muchacho.
Sin embargo la trompada que le pegaron a Leo no vino inmediatamente después del gol de Osvaldo, sino que un hombre se abalanzó sobre él al terminar el primer tiempo. "Vino y me dijo que lo había hecho llorar al hijo y que yo era un puyutano pero nada que ver", contó.
Fue entonces cuando, según el joven, entre cuatro o cinco hinchas comenzaron a patearlo y a pegarle hasta romperle la ropa, por lo que tuvo que abandonar la cancha.
"Le dije a un policía que estaba ahí y no hizo nada, me pidió que me fuera", manifestó Leo que ahora evalúa poner la denuncia a quien lo golpeó y quedó registrado en las cámaras de Tiempo de San Juan.
"Lo voy a hablar con mi abogada y no está descartado. Lo que quería aclarar es que yo nunca provoqué al rival", concluyó el chico.