El año pasado hubo 18 homicidios, de los cuales la mitad, 9, fueron por ajuste de cuentas y violencia barrial. En los primeros días de enero de 2014, conmocionó a los sanjuaninos la muerte de Umma Calvo, la bebé de 3 meses que fue acribillada durante un enfrentamiento de bandas narco. La muerte de la beba fue la primera de una seguidilla de crímenes producto de enfrentamientos entre bandas o barrios.
Este año, los 3 homicidios que se dieron también fueron producto de este tipo de rivalidades convirtiéndose así en el principal motor de los crímenes de 2015. La historia parece repetirse en cada uno de los casos que en enero terminaron con la vida de un joven de 17 años, otro de 19 y un nene de 13.
VILLA MORRONE, CHIMBAS
La primera muerte de 2015 fue la de un adolescente de 17 años. El joven había robado en una casa de la zona y los vecinos, cansados del accionar del adolescente, comenzaron a perseguirlo y llamaron a la Policía. Varios móviles del Comando Radioeléctrico acudieron a la persecución que terminó en la casa del joven donde vivían 18 personas más. Un oficial entró detrás de él y en el lugar se encontró con más de una decena de familiares del supuesto ladrón dispuestos a acribillarlo. Tras ser herido con una tijera de podar, el uniformado disparó y la bala impactó directamente contra el pecho del adolescente que murió en el acto. Luego del incidente la familia del joven rompió móviles policiales a pedradas y el efectivo herido tuvo que ser rescatado por un compañero y trasladado de urgencia al Hospital Rawson. Los incidentes en la Villa, entre los vecinos amigos de la familia y los que habían perseguido al adolescente se extendieron durante todo el día con una fuerte presencia policial en el lugar. Una vez más los conflictos barriales, en éste caso con una familia considerada problemática, dejaban el trágico saldo de un adolescente muerto y un policía gravemente herido.
BARRIO LOS PLÁTANOS, RAWSON
Un enfrentamiento entre dos barrios, Los Plátanos y Mercedario, que comenzó en una colonia de verano terminó con la muerte de un menor de 13 años, que falleció producto de un impacto de bala en el tórax.
La eterna rivalidad entre grupos de ambos barrios comenzó en la parada del colectivo. Allí esperaban para ser trasladados a la colonia de verano un grupo de chicos que empezaron a pelear. Axel Mercado, de 13 años, que estaba en su casa escuchó los gritos y decidió salir a ver qué pasaba. Una bala perdida alcanzó al nene que no tenía nada que ver con el problema y le quitó la vida camino al hospital. Después de su muerte, los vecinos del Mercedario decidieron tomar justicia por mano propia y apedrearon las casas de los jóvenes involucrados en la gresca. En menos de una semana la Policía identificó y detuvo a dos sospechosos: el "Betito” Toledo, señalado como quien dio el disparo mortal, y un joven de apellido Castro. Ambos fueron trasladados a los calabozos de la Comisaría 25 y puestos a disposición del Primer Juzgado de Instrucción que investiga el sangriento crimen.
PARQUE DE MAYO, CAPITAL
Matías el "Huevito” Amado tenía 19 años y hacía un mes que había salido del Nazario Benavídez, donde estuvo durante tres años por matar a otro hombre, Walter Tobal, cuando tenía nada más que 16 años.
Había conocido a una chica y ese día quedaron en juntarse en el Parque de Mayo para tomar algo, pero las cosas no salieron como esperaba. Cuatro sujetos de la banda de los Tobal decidieron vengar la muerte de su hermano y ultimaron al "Huevito” de 10 puñaladas.
Ese 19 de enero moría el tercer adolescente asesinado producto de peleas entre familias o bandas. La rivalidad entre los Amado y los Tobal, que había comenzado 15 años antes en la Villa Unión, Chimbas, cuando el joven tenía nada más que 4 años, se cobraba otra vida. El conflicto familiar iniciado por su padre se extendió en el tiempo en manos de sus hijos que ya se habían tiroteado en otras oportunidades antes de la muerte del "Huevito”.
Tal es así que los Amado se habían mudado de la casa que habitaban en la Villa Unión cuando el conflicto con los Tobal llegó a tal punto que les quemaron la casa con todo lo que tenían adentro y quedaron en la calle.
Sin embargo, la pelea no terminó con la mudanza y el "Huevito” fue perseguido hasta que los Tobal pudieron cobrarse la muerte de uno de los de su "clan”.
Luego de la muerte del adolescente la Policía detuvo a cuatro personas: tres de los Tobal, entre los que se encuentra el presunto asesino y una joven de 20 años, Karen Bajinay, señalada como la entregadora.
Los barrios conflictivos, la "misión imposible” de la Policía
La violencia entre bandas y familias llegó a tal punto que dificulta al máximo la tarea de la policía, por lo que entrar a algunos barrios se ha convertido en una misión imposible.
"Una rotura de un patrullero es salir con suerte de un operativo”, manifestaba en aquel entonces un policía entrevistado por Tiempo de San Juan. Tal es así que para ingresar a barrios como La Estación, en Rawson, o Los Cardos, en Chimbas, los efectivos se ven obligados a pedir refuerzos de las motorizadas, el Comando y la Seccional de la zona.
"Es ilógico, ellos nos llaman denunciando que en tal o cual lugar se vende droga y cuando llegamos nos tiran con todo lo que encuentran”, manifestó Rolando Narváez, efectivo de la División Drogas Ilegales.
Otra de las costumbres entre los vecinos de algunos barrios problemáticos es tirar agua caliente o aceite a los policías y, en algunos casos, delincuentes enfermos con HIV han llegado hasta a cortarse los brazos y amenazar a los uniformados con contagiarlos, según fuentes policiales. Un caso conocido fue el del oficial que terminó herido en la Villa Morrone, Chimbas, con una tijera de podar, con la que los delincuentes, portadores de HIV, se habían cortado con la intención de infectarlo.
Pelea por su vida luego de recibir 7 puñaladas en una gresca
El último caso de violencia entre barras que se registró en enero ocurrió el domingo 31 por la madrugada en el Círculo Andaluz, Rivadavia, y dejó como saldo a un joven de 18 años que hasta el cierre de esta edición estaba peleando por su vida en el Hospital Rawson.
Todo ocurrió cerca de las 5 cuando un grupo de jóvenes, entre los que se encontraba Enzo Javier Soria, el herido, ingresó al complejo para bañarse en la pileta y en el lugar se encontró con otra banda de 10 personas. Ambas barras ingresaron saltando una pared y en el lugar habrían estado tomando toda la noche. Según informó la policía los jóvenes se desconocieron cuando Soria intentó robarse la bomba de agua de la pileta y fue apuñalado por la otra barra, de 10 personas, que le dieron 7 puntazos.
Este jueves la Policía realizó las primeras detenciones: dos menores de edad y un mayor, Ramiro Montenegro, señalados como los atacantes.
Fuentes policiales manifestaron que no es la primera vez que una gresca de este tipo se da en las instalaciones del mencionado camping, sino que el lugar ya se ha convertido en "tierra de nadie”. "El casero no les dice nada porque les tiene miedo pero ahí van grupos de chicos a tomar y drogarse en la madrugada”, sostuvo un uniformado.
Sin embargo Antonio García, presidente de la institución, se encargó de desmentir estas versiones. "No sé cómo hacen para meterse, tenemos paredes de tres metros. El casero no escuchó nada porque eran las cinco de la mañana, pero es la primera vez que pasa una cosa así”, explicó.
¿A qué se lo atribuyen?
"La falta de tolerancia es lo que origina los conflictos”
El Ministro de Gobierno, Adrián Cuevas, fue consultado acerca de la violencia barrial y aseguró que los conflictos se dan por una "extrema falta de tolerancia”.
"Son cuestiones que suceden en todo el mundo, no es algo particular de la provincia. Lo que puedo decir es que se produce todo por la falta de tolerancia y es algo que ha existido siempre y va a seguir existiendo”, detalló el funcionario.
"La violencia es alimentada a través de los medios”
Mario Tello, intendente de uno de los municipios señalados como el más conflictivo acuñó el problema de las peleas vecinales a la cantidad de habitantes. "No es algo que pase nada más que en Chimbas, pero nosotros tenemos 90 mil habitantes. Yo lo veo mucho más contenido en la actualidad. También pasa que los medios alimentan el conflicto”
"Cuando uno crece sin educación carece de tolerancia”
Éstas fueron las palabras de Adolfo Jofré, Jefe de Policía, quien atribuyó el problema de la violencia vecinal a la falta de educación. "El problema de la intolerancia y la falta de educación, hace que esta gente pierda la sensibilidad por lo que le pasa al otro y no les importa nada. Hay un problema generacional de gente con necesidades básicas no cumplidas durante años y si bien ahora eso ha cambiado, hay falta de educación y contención”, manifestó Jofré.