La madrugada del 9 de noviembre Gastón volvía en moto de la popular Fiesta de la Tradición en Jáchal, a la que había ido con un amigo. Los dos se mataron al chocar contra un árbol, sobre la calle Eugenio Flores, entre Nueva y Rojas, localidad de Villa Mercedes.
El golpe también fue fatal para la vida de la familia. Gastón apenas tenía 16 años.
A poco más de un año de ocurrida esta tragedia, la muerte golpeó una otra vez de manera imprevista a los Manrique: su otro hijo, Daniel, había fallecido junto a 42 de sus compañeros gendarmes en Salta, al volcar el micro en que viajaban sobre la ruta 34.
Daniel también era joven, tenía 31 años y aunque vivía con su familia en Santiago del Estero, como buen jachallero su corazón siempre latía al ritmo de su terruño.
Según informaron las autoridades, el sepulcro de los restos del gendarme será realizado en Villa Mercedes, junto a la tumba de su hermano.