Que siempre andaba en el boliche con una riñonera donde
suponen que llevaba las pastillas de éxtasis para vender. Dueño de un carisma
que lo hizo llegar a los ambientes sanjuaninos más top, hoy está vinculado a
una causa Federal donde se lo investiga por la presunta venta de pastillas en
un evento que él mismo organizaba junto a otros Relaciones Públicas. Al cierre
de esta edición continuaba detenido.
Cristian Bohm, de 38 años, se hizo conocido como el "Gula”
cuando era apenas un pibe y empezó como coordinador en empresas de turismo
estudiantil y vendía el paquete para viajes de egresados en la puerta de las
escuelas.
Así pasó casi toda su juventud entre San Juan y Bariloche y
hasta llegó a ser encargado de los coordinadores de la provincia que trabajaban
para Snow Travel.
Sin embargo, a nadie le sorprendió cuando lo detuvieron el
viernes 4 de diciembre en la vivienda de
sus padres en el barrio Portal de los Andes II. Al momento de allanar la casa,
en el interior estaban los padres del RRPP y su pequeña hija de apenas un año.
El "Gula” tenía consigo 110 dosis de éxtasis del más puro y
difícil de conseguir, según informaron fuentes judiciales.
En el ambiente aseguraron que todo el mundo sabía a qué se
dedicaba el Gula, incluso indicaron que les parecía raro que no lo hubieran
agarrado antes.
La sección Crimen Organizado de la Agencia Regional Cuyo de
la Policía Federal llegó hasta el "Gula” a través de una investigación que duró
aproximadamente dos meses y se inició por una denuncia anónima.
Las escuchas telefónicas habrían sido las que terminaron de
confirmar a qué se dedicaba el RRPP, cuyo estilo de vida no coincidía con el
dinero que maneja un organizador de eventos.
El "Gula” se movía en los boliches más exclusivos de la
provincia y organizaba fiestas electrónicas, donde los federales suponen que vendía
el éxtasis, muy asociado a este tipo de eventos.
Es más, cuando lo detuvieron faltaban pocas horas para que
se llevara a cabo otra de las fiestas electrónicas de las que él era uno de los
organizadores. La fiesta se terminó suspendiendo cuando salió a la luz la venta
de éxtasis porque, según la policía, todos los sponsors retiraron su inversión
de miles de pesos a raíz del escándalo.
Las pastillas de éxtasis que, supuestamente, vendía el RRPP
se comercializaban por un valor de entre 300 y 500 pesos cada una dependiendo
del evento y de la gente que asistiera.
El secuestro fue histórico no sólo por la cantidad sino por
la pureza de la droga y en la Provincia se cuentan con los dedos de una mano
los allanamientos que tuvieron características similares.
El éxtasis, sus efectos y las fiestas electrónicas
"Éxtasis” es el nombre comercial de una droga de diseño que
comenzó a ser fabricada en 1912 en los laboratorios y tomó popularidad en los
70’ época en la que se la empezó a utilizar como estimulante en las fiestas.
Los efectos de la droga, que en realidad se denomina MDMA,
son sensaciones de estimulación mental, de bienestar y una percepción sensorial
exaltada. Es debido a estas propiedades que se utiliza en fiestas electrónicas
o boliches y le permite a los consumidores bailar por largos periodos de tiempo sin cansarse. Uno de los peligros de consumir éxtasis es
que aumenta la frecuencia cardiaca y combinado con el alcohol puede producir
paros y llega a ser letal.
Además ocasiona en el consumidor sequedad en la boca,
mandíbula apretada, visión borrosa, escalofríos, sudores o nauseas. Es debido a estos síntomas que en las fiestas
electrónicas una botella de medio litro de agua llega a ser comercializada
hasta por 150 pesos.