Químicos peligrosos.

La bodega donde se quemaron los menores no tenía habilitaciones

Es Peñavid, ubicada en San Martín. Ambiente confirmó que podrían llegar a imponerle dos multas económicas, mientras que en paralelo se tramita la causa penal. Por Gustavo Martínez Puga.
lunes, 30 de noviembre de 2015 · 08:29
Por Gustavo Martínez Puga

Una sanción económica es segura: por no tener vigente la Declaración de Impacto Ambiental.

Una segunda sanción es muy posible: está en marcha un sumario para determinar responsabilidad en la vía administrativa sobre si la empresa violó o no la Ley de Residuos Peligrosos. De resultar positiva la responsabilidad, la sanción también es económica.

En forma paralela a esas investigaciones que lleva adelante la Secretaría de Ambiente de la provincia, la jueza Mónica Lucero del Tercer Juzgado Correccional está investigando penalmente a la empresa, tras la denuncia policial que hicieron los padres por las heridas que sufrieron sus hijos en la tarde del último sábado 21 de noviembre.

Esos tres frentes de batalla son los que se abrieron contra la bodega Peñavid, del Grupo Peñaflor, como consecuencia del accidente que sufrieron dos menores que entraron por la parte trasera del predio del establecimiento y se quemaron manos y piernas con un producto químico mal tratado.

Esas dos causas administrativas, y muy posiblemente la investigación penal, tengan epicentro en un dato clave: la bodega no tenía dos habilitaciones claves para funcionar: la Declaración de Impacto Ambiental no estaba vigente y, por otro lado, tenía vencido el certificado que otorga el departamento de Hidráulica para la habilitación de la planta de tratamiento de afluentes.

Esa información fue confirmada por Yalia Daroni, subsecretaria de Desarrollo Sustentable de la Secretaría de Ambiente.

"Hay imprudencia o negligencia en el manejo de los residuos por parte de la empresa. A esa conclusión hemos llegado con las primeras averiguaciones que aún están en marcha”, precisó el secretario de Ambiente, Raúl Tello.

"No alcanzan a comprender las empresas la importancia del manejo de insumos y sus residuos. Hay bodegas que manejan residuos inflamables y no lo saben. Vemos que hay poca inversión al respecto”, explicó Yalia Daroni.

En el caso de la bodega Peñavid, ubicada en la localidad de San Isidro, se probó que los dos menores sufrieron quemaduras en sus piernas y brazos porque tocaron un barro mal tratado por una falla en el proceso del afluente, según precisó Daroni.

Oficialmente la explicación dice que los menores caminaron por una especie de pequeñas lomadas en donde se encontraba ese barro mal tratado que extrajeron del afluente. El lugar donde la bodega arroja ese barro tratado tiene una superficie plana de 20 metros de ancho por 60 de largo. Pero donde se encontraba el producto químico peligroso fue en una superficie de no más de dos metros cuadrado. Justo allí tocaron los chicos y sufrieron quemaduras.

"La empresa debió tener un plan de gestión que no tenía. También, por lógica en un establecimiento productivo con muchos riesgos, debió tener un cierre perimetral que no tenía. Si bien los menores entraron a una propiedad privada, eso no quita la responsabilidad de la empresa”, precisó Daroni.

Mientras tanto, los menores siguen internados en la sección Quemados del Hospital Marcial Quiroga, donde se reponen de las heridas que sufrieron en sus brazos y piernas. Uno de los menores fue identificado como Matías Paredes, de 15 años, y el otro como Exequiel Zeballos, de 10 años.

Las heridas las sufrieron cuando caminaban por ese predio de la bodega y uno de ellos resbaló y tomó contacto con ese barro con productos químicos mal tratados. El otro intentó ayudarlo y también tomó contacto con esos desechos. Ambos pidieron ayuda a sus familias cuando la piel se les empezó a quemar.

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