Las lágrimas le corrieron varias veces por la tez oscura y curtida de hombre de campo. No sale de shock. Constantemente se agarra las manos y con ellas se aprieta las rodillas. No puede ocultar sus nervios y temor a la hora de hablar y enfrentarse a la opinión pública. Pero decidió salir a dar su versión por su propia seguridad y porque dice una y otra vez que “no hice las cosas mal”. Así se lo vio a Hermes Ibáñez a las pocas horas de recuperar la libertad, excarcelado por el delito de homicidio culposo y lesiones, agravado por el número de víctimas.
sábado 9 de mayo 2026





