Un aberrante sujeto fue detenido en las últimas horas acusado de abusar sexualmente de su hijastro, de tan solo 12 años, en la localidad bonaerense de Pilar. El violador se mantenía prófugo de la justicia desde hacía tres años, mientras se desempeñaba como chofer de una flota de camiones local.
Un individuo de 42 años, identificado como Hugo Omar Miranda fue apresado en las últimas horas imputado por “abuso sexual doblemente agravado por cometerse con acceso carnal y valerse en una convivencia preexistente y corrupción de menores idealmente concursado”.
La acusación fue iniciada el 11 de enero de 2011 por la entonces pareja de Miranda, a quien apuntaba de haber violado a su hijo, de entonces 12 años. Se inició así una investigación que impulsó al imputado a escapar de la vivienda en la cual residía en la localidad bonaerense de Luján e intentar comenzar “una nueva vida” en Pilar, donde trabajaba como chofer de una empresa de camiones atmosféricos.
Luego de intensas tareas llevadas a cabo por las autoridades policiales, detallando cada uno de los movimientos y lugares que solía frecuentar, el acusado fue divisado en la intersección de Vélez Sarsfield y Ruta 8, de Pilar.
La detención
Mientras se aprestaba a limpiar su camión, los agentes lo sorprendieron y procedieron a su inmediata detención frente a un establecimiento de lavacoches. Así culminó la impunidad del sujeto, que comenzó el 23 de diciembre de 2010 hasta el momento de la denuncia de su mujer.
En momentos en que ella se hallaba ausente de la propiedad, aprovechando esa situación, trasladaba al niño a su habitación y a oscuras lo obligaba a practicarle sexo oral, amenazándolo que en caso de divulgarlo su mamá no le creería y se enojaría con él. Por si fuera poco, posteriormente lo vejaba, como fue confirmado por el cuerpo médico forense, mientras sus hermanos se hallaban en otras instalaciones de la vivienda. Sin embargo, el tormento fue tan aterrador que la víctima no lo pudo soportar por sí solo y decidió revelarle las violaciones a su progenitora, a pesar de las amenazas de su violador.