-¿Gustavo Paco Guzmán, cuál es tu versión de todo el escándalo de los carnets en la empresa EMICAR, tenés vínculo con los carnets truchos?
-Era como un acuerdo que tenían…
-Él por ahí nos decía
, semana por dos uno, pase que manito: una dar a voy les yo>. Entonces nosotros íbamos y le llamábamos y le decíamos mirá… ¿cómo tenía yo el teléfono personal de él?, entendés…
-¿Qué cosa le cuidaban, el predio, el lugar…?
-Para que nadie les robe nada a los que iban a sacar el carnet… cuidar ahí, porque va mucha gente. Cuando se inauguró la consultora que está al lado, nosotros le mandábamos gente a hacer los estudios ahí, para que no fueran al centro. Como se hacía el carnet profesional al lado, se hacían los estudios ahí al lado, nosotros le decíamos a la gente
á,>.
Guzmán habla de la empresa que es un centro de instrucción con simuladores para conductores que los mismos dueños de EMICAR montaron pegada a la empresa emisora de los carnets, en la cual el gerente Ernesto González Iaiza también es propietario.
-¿Qué gente le mandaban a esa empresa?
-La gente que iba a preguntar por el carnet profesional.
-¿Por qué decís que de los carnets trucho no participaban?
-Porque no tenemos vínculo.
Hay dos líneas de la investigación en la Justicia Federal: una es la de los carnets truchos, propiamente dicho, porque adulteraban los papeles. Por eso hay dos albardoneros y una mujer de Buenos Aires procesados. Y está la otra línea que era la EMICAR, en la que el procesamiento del juez Rago Gallo dice que Mario Ontiveros –el otro barra de Sportivo Desamparados preso por esa causa- y Guzmán, captaban clientes reprobados en la puerta de EMICAR y recurrían a los contactos del interior de EMICAR para que los aprobaran.
-Los carnets que ustedes gestionaba eran trucho no porque fueran adulterados, sino porque la gente que los obtenía a través de ustedes no reunía las condiciones, porque no aprobaban el examen teórico, o el práctico o porque no veían bien… así lo dicen las escuchas telefónicas…
-Sí, si…
-¿Ustedes les cobraban a esa gente 600 u 800 pesos?
-No… mucha plata eso… de adónde…
-Eso es lo que dice la investigación.
-No… 50 o 60 pesos… 100 pesos a lo sumo te daban…
-¿A vos?
-Claro.
-¿Y por qué?
-Yo iba y le decía al guaso ahí…
á,>y le daban un turno; suponete, de hoy y le han dado para el 27; bueno, cambiámelo para que se lo hagan mañana… bueno, cambiamos y lo hacían al otro día.
-¿Vos tenías ese vínculo con el gerente González?
-Claro, ese vínculo con él… No es que nosotros le sacábamos los datos y los dábamos para el carnet trucho.
-Está bien, ¿pero vos tenías influencia con González como para hacer sacar ese turno?
-Claro, sino quién iba a dar la orden. Yo no iba a ir al de la garita a decirle <¡che, cambiámelo para mañana!>. No, me iban a decir
á>.
-¿Eso era con las personas que habían reprobado, vos lograbas que lo hicieran de nuevo?
-Sí, sí, sí, exactamente. Física no. Vos me decís de la vista y todo eso, no. O del teórico, ponele…
-De la vista también, porque en una de las desgravaciones de mensajes de texto citan a personas que habían reprobado por problemas en la vista...
-Sí, hemos mandado a dos, creo… ¿Pero eso por qué? Porque da la orden el gerente, no la voy a dar yo. Yo no puedo ir y decirle al oculista <¡eh, hacémelo pasar con la vista gorda!>. ¿Qué me va a decir el oculista,
,>.
-Lo que vos me estás diciendo es que tu contacto era con el gerente, porque en las desgravaciones de los mensajes de texto también había llamadas tuyas a los empleados, a una persona llamada Roberto Sosa, un ordenanza y cadete; al instructor teórico, o al médico…
-Sí. Yo le he llamado al Sosa que vos decís, a Zuloaga y al Ovidio –Jofré, el médico-… pero porque los hace pasar él –por González-, sino cómo haría yo. La bajada de la línea la bajaba González, cómo la voy a bajar yo.
-Respecto de lo que cobraban, en la investigación dice que cobraban el doble de lo que cuesta el carnet, 600 y 800 pesos.
-No, quién te lo va a pagar.
-¿Pero a alguien que habían reprobado, a lo mejor sí, si total estaba reprobado?
-No, quién te lo va a pagar, ni en pedo. Cómo, me va a salir 1.000 pesos el carnet.
-¿Entonces, cuánto cobraban por ese contacto que vos hacías?
-Cien pesos, 200…
-¿Cómo hacías para elegir al cliente, era a cualquiera que salía o vos sabías que era alguien que habían reprobado?
-No, no… los mismos que salían reprobados le decían al pibe que cuidaba el coche. Y el pibe le decía
á,>Íbamos y les adelantábamos el turno.
-¿Cómo es esta relación con el gerente González Iaiza, de dónde lo conocés, cómo nace?
-El hijo jugó un tiempo en el club en la escuelita de Sportivo Desamparados. Y de ahí lo conocí. Después le pedimos una colaboración…
-¿No es de ahora?
-No, no. Y de ahí, bueno, cambiamos los teléfonos… Y de ahí empezamos con las gauchadas esas.
-¿Desde cuándo empezaste a ir a la puerta de EMICAR?
-Harán dos años, en el 2012 habremos entrado ahí. Pero no es que íbamos todos los días, por ahí estábamos dos o tres veces a la semana y nos veníamos, estábamos un rato y nos íbamos al centro o nos íbamos para otro lado.
-El gerente ha dicho a los medios que no los podían sacar de la puerta de EMICAR, ¿eso es cierto?
-Cómo no lo vas a poder sacar. Si vos estás en la puerta de EMICAR y te dicen
y te tenés que ir, sino llaman a un móvil policial y te llevan.
-Y hay filmaciones de ustedes dentro de EMICAR…
-Claro, pero por qué entrábamos…
-Porque los dejaban entrar, supongo…
-Sí, no es que entrábamos y patiábamos la puerta o le pegábamos a alguien para entrar.
-Uno de los empleados, Sosa, ha declarado que a ustedes los recibía el gerente en su despacho.
-Es verdad. Íbamos a pedir gauchadas.
-¿El pedido de favor era para que le adelantara un turno o también para que le dieran el carnet a alguien que no estaba habilitado?
-No, no: adelantar un turno y ver qué se podía hacer.
-¿Pero para una persona reprobada, ya sea en la parte teórica, práctica o médica, también le pedían al gerente que les hiciera el contacto adentro?
-Para adelantar el turno, no que lo aprobara.
-Lo que dice en el fallo es que ustedes pedían a EMICAR por las personas que habían sido reprobadas y salían con el carnet aprobado, cuando no habían aprobado un rato antes.
-Yo no lo aprobé, lo aprobó él –por el gerente-.
-¿Lo conoce a Ontiveros?
-¿Mario?
-Sí.
-De toda la vida.
-¿De dónde se conocen?
-Del barrio, del Aramburu.
-¿Y son amigos del club también?
-Sí.
-¿Te considerás un barrabrava?
-No. El barrabrava tiene mucha plata.
-¿Hincha?
-Hincha sí, lo sigo a todos lados a Desamparados. No hay en San Juan barrabravas. Tampoco soy violento ni nada, soy pacífico, te lo puede decir la policía. Trato de apaciguar las aguas.
-¿Cómo definirías todo esto que pasó con EMICAR, con filmaciones, grabaciones?
-No tenemos nada que ver con los carnets truchos. Lo de nosotros ha sido hablar con la gente de EMICAR, con el gerente, pedirles las gauchadas y nada más.
-¿El día que se hizo el allanamiento a EMICAR, vos no estabas ahí?
-No. No estaba en la provincia tampoco.
-¿Te habrás enterado que a partir de ese día te estaban buscando?
-Exactamente.
-¿Tenés miedo?
-No porque estoy diciendo la verdad. ¿Miedo a qué?
-¿Te vas a presentar a la Justicia?
-Sí.
-¿Tenés miedo de quedar detenido?
-Sí, obvio que voy a quedar detenido, pero vamos a enfrentar lo que venga. Para mí es una locura lo que se ha armado. ¿Cómo pueden decir que no nos podían sacar de la puerta?
-¿Después de todo esto, cómo queda la relación con el gerente?
-Tranquila. Lo que no sé es por qué no dice la verdad, cómo que no te va a poder sacar de la puerta. Él entraba y nos saludaba, salía y nos saludaba…
-¿Durante todo este tiempo prófugo, estuviste en la provincia?
-No. He venido ahora para presentarme.
-¿Qué mensaje la daría a tu familia?
-Mi familia está tranquila. Lo que me jodió mucho fue que me sacaran tanto por los medios, tengo hijos que van al colegio y les da vergüenza, pero estoy tranquilo. Voy con la cabeza en alto porque sé que no tengo nada que ocultar.
-¿De qué vivías antes de que pasara todo esto?
-De changas, soy pintor de casas y de obras. Trabajo con mis hermanos. Y cuanto tenía un tiempo libre iba y me hacía una monedita –en EMICAR-. Imagináte que voy a cobrar 600 u 800 mangos, si cuando llegó a hacer el allanamiento la policía me llegaron a cortar la luz…
-¿Cómo crees que termina todo esto?
-Y, en la cárcel. Quiero salir con la frente en alto porque no le he robado nada a nadie; no he apretado a nadie; no he cuenteado a nadie; estoy muy tranquilo.
-Le agradezco que nos haya atendido.
-No hay problema amigo, será hasta la próxima.
NO DECLARARÁ
El abogado Mario Rojas, conocido por todos por su apodo, Canario, comentó que tiene previsto que Paco Guzmán se presente en el Juzgado Federal, pero no declarará: “Queremos ver qué dice el expediente, qué pruebas hay, por qué lo vinculan a Guzmán. Él no adulteró ningún documento, no estafó a nadie ni intentó hacerlo, qué hizo. No sé por qué no le dieron la eximición de prisión”.
CÓMO FUE LA ENTREVISTA
Paco Guzmán llegó media hora más tarde de lo acordado mediante su abogado, Mario Rojas. De zapatillas, pantalón de gimnasia, una campera de alta montaña que le llegaba hasta el cuello y una gorra deportiva. Tomó asiento, se sacó la campera y tenía una remera mangas corta que dejaban ver sus tatuajes. Desde un principio, antes de encender el grabador, aclaró que iba a decir toda la verdad, lo mismo que luego iba a decir en la Justicia cuando fuera a dar su versión, lo que no ocurrirá a penas se presente ante el juez ya que su abogado comentó que no declarará. Se mostró sincero en las respuestas. Al retirarse, saludó afectuosamente a éste cronista, el fotógrafo y a su abogado. Luego se subió a una vieja camioneta color gris, donde lo esperaban dos hombres, y se marchó.