Profe de gimnasia, héroe del día: corrió y atrapó a un ladrón que arrebató a un alumno
Fabián Correa, profesor de Educación Física de la Escuela Normal Sarmiento, se puso el traje de héroe cuando persiguió a un ladrón que le robó a un alumno de su escuela.
Esta tarde, en las inmediaciones de la Escuela Normal Sarmiento, dos malvivientes le quitaron el celular a un joven alumno de la escuela, que tuvo la suerte de que su profe lo viera y lograra actuar para recuperarlo.
Fabián Correa trabaja en el playón ubicado sobre calle Laprida antes de Alem, donde dicta clases a los chicos del secundario de la escuela durante toda la tarde. Hoy, pasadas las 17 horas el profe detectó que dos sujetos le quitaron el teléfono celular a uno de los alumnos que estaba en la vereda. “El chico es de 2º 5ª, se llama Juan Cruz y ya había salido de clases. Lo agarraron dos chicos. Uno tenía una punta y le quitaron el celular”, contó Correa.
En cuanto se percató de lo que ocurría, Fabián comenzó a seguir a los malvivientes que huyeron por calle Laprida hacia Santiago del Estero. “De Santiago doblaron hacia Libertador y corrían sin parar. A uno lo perdí de vista y empecé a seguir al otro”, expresó.
El malviviente siguió por calle Libertador y posteriormente dobló hasta llegar a San Luis. “Cada vez se me alejaba más, pero yo lo seguía igual. Deseaba que un patrullero me viera”, agregó. Justo cuando pensó eso, según contó el profesor, apareció el movil policial que colaboró y finalmente alcanzó al malviviente.
“Estoy super agadecido con la policía de la Seccional Primera. Ellos me vieron corriendo por Libertador y dieron la vuelta para ayudarme, por suerte todo salió bien y lo enganchamos”, dijo contento.
El celular fue recuperado de adentro de una acequia donde el malviviente lo había tirado en medio de la persecución. Juan Cruz, el alumno, fue hasta la Comisaría Primera junto al profesor para radicar la denuncia. Fue el mismo profe el que dio aviso al papá del alumno de lo que estaba sucediendo. “Le llamé al papá del chico para decirle que trajera la boleta del celular, para que la policía se lo devolviera”, agregó.
El malviviente era un menor de edad y quedó a disposición del Juzgado de Menores. A su vez, el segundo de los asaltantes logró escapar y el arma blanca nunca apareció.
El profesor terminó su obra buena del día y regresó al predio para cerrar las tareas que realiza habitualmente. “Voy a hablar con la directora a ver si logramos conseguir alguna custodia policial o algo así para que cuide en los horarios de salida”, cerró.