Carlos Ariel Pastén, de 35 años, murió luego de recibir una descarga eléctrica mientras realizaba una zanja, en una fábrica de nylon, ubicada en el departamento San Martín.
Pastén estaba de vacaciones en la finca donde era empleado pero le habían ofrecido ese trabajo y no lo desaprovechó. Sin embargo, el destino quiso que ese fuera el último.
Tras dos días de trabajo, el operario tocó unos cables, aparentemente pelados, y recibió la descarga que resultó ser fatal.
El joven era el mayor de 11 hermanos y vivía en La Puntilla. Tenía tres pequeños hijos, de 11, 7 y 4 años.