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SUSCRIBITEPara todos los gustos
El robo de caballos afecta a toda la provincia y a todos los vecinos. Desde los que tienen a los equinos como mascotas, hasta los que los usan como negocio se ven damnificados por el abigeato.
Los Berros
El 18 de agosto de 2004, la policía de Pocito logró recuperar 7 caballos que habían sido robados en Los Berros y tenían como destino la faena. Fueron hallados en una finca de Pocito, en momentos que investigaban el robo de ganado vacuno.
Chimbas
Los vecinos de Tucumán y Centenario, en Chimbas, encontraron el 30 de enero de 2011 caballos faenados a la vera del camino. Aprovechando la oscuridad de la noche, con total impunidad, los delincuentes habían sacrificado los equinos y se habían llevado la mayor cantidad de carne posible, dejando los restos más abultados abandonados.
Payo Matesevach
Ni el legendario ciclista se salvó del robo de caballos. El 10 de junio del año pasado, el personal de la Subcomisaría de Médano de Oro, al mando del comisario retirado Julio Vázquez, logró atrapar al empresario Sebastián Salinas, de 26 años, y a un domador de caballos, un joven de 20 años, presuntamente implicados en la desaparición de dos caballos peruanos del reconocido Payo Matesevach , ahora fallecido.
Barrio Cipolletti
El 27 de marzo último, la policía halló en el fondo de una casa en el Barrio Cipolletti, Chimbas, varios caballos faenados. Los sospechosos estaban lavando la carne en una pileta y transportaban en un Renault 12 break. Los animales habían sido robados en Albardón.
Números
4
Son los apellidos de puesteros que se dedicarían al cuatrerismo en Los Berros, según precisó con nombre y apellido ante la Justicia uno de los testigos en el crimen de Néstor Onofre Moreno.
$5.000
Es lo que pagan en el mercado ilegal por un caballo robado. Los equinos tienen entre 400 y 600 kilos de carne.
Ajuste sangriento
Néstor Onofre Moreno (izquierda) fue asesinado el 13 de marzo por Nélson Chaparro, su esposa María Cristina Gómez, y sus ayudantes Andrés Alejandro Rosselot y Eduardo Pedro Giménez. El juez Maximiliano Blejman los procesó por “homicidio agravado por ensañamiento la alevosía y concurso premeditado de dos o más personas”. Entre ambos había un ajuste de cuentas por cuatrerismo.
Escandalete con políticos
A mediado de los ´90, el robo de animales salpicó a una tradicional familia de políticos del departamento Iglesia: los Anes. Ramón Gedeón Anes llegó a ser intendente del departamento, en el periodo 91-95, por el partido Bloquista. Falleció en el 2008, a los 77 años, y fue velado en el Club Colola. En su último tramo como intendente, tuvo un trago amargo: su hijo, Ramón Tino Anes, fue detenido por la policía cuando fue sorprendido con animales robados que eran transportados a San Luis. Tras ser excarcelado –el abigeato es un delito que no se paga con cárcel- la causa quedó en la nada: “Pasaron muchos años, pero me acuerdo que se inició una causa en la Segunda Circunscripción Judicial, en Jáchal, que nunca avanzó para ningún lado. Todo quedó en la nada. Fue un mal momento, nada más”, rememoró Javier Cámpora, quien fue abogado de Tino Anes.
Años después, éste dirigente llegó a ser diputado provincial por el Bloquismo, en la gestión de la Alianza. Hoy es un empresario proveedor de servicios de transporte de las mineras.

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