Las “pirañas” llegaron a las calles sanjuaninas. Es así como llaman a la modalidad de operar en grupos de a 5 o 6, como mínimo, para avasallar y abatatar a las víctimas. Una de las características de estos delincuentes es que se ubican en zonas donde hay más facilidad para escapar con el botín.
Piraña es una palabra que proviene del guaraní, donde “pirá” significa ‘pez’, y “añá” es un genio del mal, sincretizado con el diablo. Con este nombre se ha bautizado en la Policía a la nueva forma de arrebato, la cual se viene produciendo en distintos puntos de la provincia.
La primera parte del atraco se realiza deteniendo a la víctima. En general se trata de conductores que transitan desprevenidos y no perciben los obstáculos que son colocados en la calzada y que obligan a detener la marcha.
Los elementos que hacen de “stopers” son infinitamente variados. Desde ramas de árboles, palos, cintas similares a las de obras, gomas viejas, escombros, basura. Todo esto es colocado como barrera en la calle, de esta manera los conductores se encuentran imposibilitados de seguir su marcha, frenan por completo y se convierten en la presa de las “pirañas”.
Otra de las características destacadas de este tipo de delito, es que en general la protagonizan los menores de edad. Pocas veces utilizan armas de fuego, sino que minimizan a la víctima avasallándola entre todos y reduciéndolo desde todos los flancos.
En San Juan se han detectado focos donde se dan estos delitos, aunque personal policial asegura que las denuncias realizadas son un número mucho menor al de los casos concretos.
El mayor foco delictivo de las pirañas es en la zona de los barrios Costa Canal 1 y 2, según informó la Policía. El canal Benavidez, con sus puentes pasantes, es la vía de escape perfecta para los delincuentes.
Según personal de la Base Motorizada 1, ubicada en el Barrio Cabot, Concepción, la calle Benavidez desde calle Mendoza, pasando por Tucumán y hasta llegar a la Ruta 40 es el área más propicia que han encontrado los delincuentes para desenvolverse. En esta zona hay unos 6 pasantes que propician los atracos y huidas.
En Chimbas, la policía da cuenta de al menos 5 ataques de “pirañas” en el último mes, registrados y denunciados. Los oficiales hablaron de muchos más, donde los damnificados se resignan y no efectivizan las denuncias. En esas 5 oportunidades, los policías lograron detener a algunos, pero no a todos, los miembros del cardumen. Todos los aprehendidos fueron trasladados a la Seccional Segunda de Concepción y a la Seccional 17 de Chimbas.
Al tratarse de menores de edad, siempre quedaron en libertad a las pocas horas del hecho, y en muchos de los casos tomando represalias contra la base policial.
Un dato llamativo es que hubo ocasiones en que los malvivientes fabricaron elementos que simulaban armas de fuego para amedrentar aún más a sus víctimas. En una oportunidad, la policía logró secuestrar una réplica de un arma de dos caños fabricada con cinta y otros elementos inofensivos.
Desde el mediodía hasta la tarde parece ser la franja horaria que las pirañas han encontrado apropiada para realizar estos robos.
Otra zona en la que se ha detectado la modalidad es en cercanías de la Villa Hipódromo, Rawson, donde hay formalmente denunciado un caso. En aquella oportunidad, personal de la Subcomisaria Villa Hipódromo logró aprehender a un sujeto, de los 5 o 6 que llevaron a cabo el golpe. Fue pasado el mediodía cuando chicas y chicos aplicaron esta modalidad y le quitaron la motocicleta a un hombre que transitaba hacia el barrio Juana Manso.
Para la Policía, los lugares más complicados abarcan desde Lote Hogar 32, Villa 11 de Septiembre y todos los alrededores de la fábrica de cerámica.
En general las víctimas son motociclistas o ciclistas, pero hubo un caso que resaltó por la espectacularidad de sus consecuencias. Fue aquel 17 de septiembre cuando un Fiat Duna Weekend que transitaba por Benavidez y Ruta apareció sorprendentemente hundido en el canal. El conductor se salvó de milagro, pero la caída era inexplicable. Pues claro, Gustavo Fuentes conducía normalmente, hasta que intentó esquivar a un motociclista que huía despavorido tras haber esquivado los obstáculos de las pirañas. Aquel día hubo un detenido, un auto en el canal y una vida que se salvó de milagro.
Obstáculos en la calle, grupos de adolescentes, armas falsas y vías de escape sencillas, son las escamas de las “pirañas” de San Juan, la nueva modalidad delictiva que es tendencia y que exige aun más medidas de prevención para circular.





