Casi entrega 100.000 pesos por el falso secuestro de su hijo
Un hombre fue engañado telefónicamente por malvivientes quienes le aseguraron que tenían a su hijo secuestrado y para liberarlo debía entregar 100 mil pesos. La Policía intervino y evitó el robo. Detuvieron a dos jóvenes.
En horas de la madrugada, un hombre estuvo a punto de perder 100 mil pesos en la desesperada búsqueda de su hijo, que estaba, supuestamente, secuestrado. Gracias al accionar de la Policía de San Juan, la víctima no perdió su dinero y se logró aprehender a los estafadores.
Se trata del conocido ex cicista y empresario Amador Gimenez, de 65 años, que recibió una llamada que lo alertó sobre el secuestro de su hijo, de 35 años. Al parecer, los supuestos secuestradores manejaban datos precisos sobre las características del joven y su familia, información que sirvió para engañar por completo al padre.
Amadeo se dio cita en el lugar donde los malvivientes le dijeron para entregar del dinero y recuperar a su hijo. Junto a su hermano fueron hasta el Barrio Los Andes. Cuando el hombre esperaba para hacer la entrega, su hermano divisó un patrullero, que hacía recorridas de rutina, y les comunicó la situación. Un gran operativo policial se desplegó para evitar la estafa.
Personal del Comando Radioeléctrico pidió refuerzos y junto a otros agentes bloquearon las salidas del barrio. En ese momento divisaron a dos sujetos, Franco Garcia y Adrian Díaz, ambos de 20 años oriundos del barrio Los Andes que se trasladaban en una moto negra, 100 cc. Antes de que Gimenez hiciera entrega de la cuantiosa suma de dinero, los uniformados intervinieron y detuvieron a estos dos malvivientes. Los dos sujetos serían trabajadores vinculados a la minería pero a su vez realizarían maniobras delictivas de este tipo. La detencion no fue fácil ya que, vecinos del lugar, apedrearon y atacaron a los policías.
Pese a que los delincuentes aparecieron en la escena, el joven secuestrado no estaba con ellos, pero el hombre seguía recibiendo llamadas intimidantes. Ello despertó las sospechas de los uniformados que le pidieron a Amadeo que se intentara comunicar con su hijo para ratificar que no estaba en su casa o con su familia. Fue allí que descubrieron que todo fue una farsa.
Personal policial del Comando Radioeléctrico, de la Comisaría 17, y de la Central de Policía intervino en el hecho e investiga la causa.
El comisario Andrada del área Delitos Personales, a cargo de la investigación, espera por los resultados que disparen desde el laboratorio de comunicaciones de a policía. Allí se confirmará si los llamados provenían o no del penal de Chimbas.