trata de personas

Una niña de 14 años, entregada por la familia

Es el primer procesamiento a una familia por un caso de trata. La víctima tiene 15 años. Sus dos hermanas y su cuñado fueron procesados por prostituirla e intentar venderla a Santa Fe por 10.000 pesos, armas y una moto. Por Gustavo Martínez.
sábado, 9 de junio de 2012 · 09:30


 

Por Gustavo Martínez
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com

Hay tres datos que pintan el espantoso mundo de la trata de personas en el que se vio envuelta una menor a los 14 años, quien cumplió los 15 en medio de la prostitución, la droga y el tráfico de armas:
1-Declaración judicial de la menor: “Me querían vender para prostituirme”.
2-Mensaje de texto entre los imputados, de acuerdo al trabajo de inteligencia que hizo la SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado): “Eh cumpa tengo una muñeca de 14 años para venderte”.
3-La última vez que la vio una de sus hermanas: “…tenía el pelo teñido de rubio, se veía delgada, maquillada, parecía encontrarse drogada, estaba muy nerviosa y pidió ayuda porque la estaban prostituyendo y ella no quería. Dijo que Federico Fernández –cuñado de la menor y concuñado de la declarante- la había entregado a un amigo suyo –ex policía- y tenía miedo. En ese momento llegó un auto y mediante amenazas con armas, unas personas se las llevaron”.
Esto mundo no es lejano. Esta realidad tuvo epicentro en las calles de un barrio de Rawson y otro de Concepción, en base a datos que surgen del auto de procesamiento que el lunes último dictó el juez Leopoldo Rago Gallo, del Juzgado Federal N°1, con la secretaría Penal N°5 de Paula Carena.

Inédito

Esta es la primera vez en la provincia que la justicia federal procesa a una familia sanjuanina por el delito de trata de personas. Hace un mes, el mismo juez Rago imputó a siete personas por ese mismo delito, pero a implicados en una red en la que comercializaban con chicas de otros países.
 Además, de esta última investigación penal surgen otros presuntos delitos que ahora serán investigados (ver recuadro), como corrupción de menores, la explotación sexual y el comercio ilegal de armas.
La imputación penal con prisión preventiva por el delito de trata de personas agravado recayó sobre dos familiares de la menor de edad: Federico Elías Fernández, de 28 años, su cuñado, y Yesica Tatiana Cortese Ortiz, de 28 años, su propia hermana. Y también fue procesada Nancy Yanina González, hermana por parte de madre de la menor y esposa de Federico Fernández.
Además, está considerado prófugo un hombre apodado “Carucha”, identificado como Emanuel Astudillo, quien habría intentado vender a la chica y en cuyo domicilio del barrio Cabot, en Concepción, la Comisaría del Menor la halló deambulando a la chica el 11 de mayo último, cuando la encontraron, cinco meses después de recibida la denuncia como desaparecida que había hecho su madre.

La investigación
Todo comenzó el 8 de noviembre del año pasado. La madre de la menor se comunicó con la línea 102 para denunciar la desaparición de su hija, también lo hizo en la Comisaría del Menor y en el Segundo Juzgado de Menores. Ante la falta de resultados, la madre recurrió a otro teléfono, el de la línea 145, que pertenece a la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el delito de Trata del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
“Mi hija desapareció y la están obligando a prostituirse”, denunció la madre, y precisando que su yerno, Federido Fernández, la había amenazado con un arma para que levantara la denuncia que había hecho sobre la desaparición de la menor. Y también dijo que éste sujeto le dijo que “la gorda –por la menor- estaba bien; que tenía casa y comida”.
El juez Rago dio intervención a la División Antitrata de Personas de la Dirección Nacional de Gendarmería, que envió personal entrenado y equipamiento técnico para la investigación. Y también dieron intervención a la SIDE para que investigara las llamadas telefónicas y los mensajes de textos.

Sola en la vida

Así fue cómo se descubrió el calvario en el que se encontraba la menor. En primer lugar, a los 14 años, la chica quedó sola en la vida porque su madre se fue a trabajar a Buenos Aires. Según la madre, su otra hija Yésica, “le llenó la cabeza con que yo la había abandonado”. La menor se fue a vivir con Yésica cuando su madre se fue. Esta mujer ejercía la prostitución y ofrecía chicas a sus clientes, según una testigo-víctima de la causa, quien también vivió con Yésica y con la menor.
En esa casa de Rawson y por las calles de ese barrio la menor estuvo ejerciendo la prostitución. Allí frecuentaba Federico Fernández, por ser cuñado de Yésica y de la menor. Un día la menor escuchó que Fernández y Yésica la querían vender a Santa Fe por dinero, armas y una moto para prostituirla en Santa Fe.
Por ese motivo, la menor escapó de la casa de su hermana y se fue a vivir a la casa de unas amigas. Allí habría sido captada por el sujeto que ahora está prófugo, apodado “El Carucha”, quien mediante mensajes de texto le pedía a Federico Fernández que la familia le consiguiera 10.000 pesos y él se las iba a entregar en la Costa Canal, en Rawson.
En medio de esa negociación, en la que hay una serie de mensajes de texto que comprueban la complicidad que hay entre Fernández y “Carucha” para sacarle plata a la familia, además de captar a la menor y tenerla sumergida en ese mundo de la prostitución y la droga, hubo un llamado telefónico que alertó a la policía de que la menor que estaban buscando estaba en un “aguantadero” cercano a la casa del “Carucha”, donde la chica se prostituía. Los investigadores suponen que éste sujeto, aún prófugo, la obligaba a esta situación.
Después de que la Comisaría del Menor halló a la menor, cuando salía del “aguantadero”, Gendarmería detuvo a su cuñado y a sus dos hermanas. Y en los allanamientos realizados en dos domcilios de Federico Fernández hallaron material pornográfico y armas que ahora están siendo investigadas.

El espanto sin fin
De la investigación que hizo el juez federal Rago Gallo, surgieron elementos para que se inicie otras investigaciones. La más grave sería la de corrupción de menores, debido al material pornográfico hallado en poder de uno de los detenidos. Además, mandaron a investigar el origen de las armas halladas en poder del cuñado de la menor, Federico Fernández, quien sería hijo de un armero. A éste sujeto también le hallaron documentos de identidad de personas de Mendoza.

El otro caso
Hace un mes tomó estado público el primer caso de trata de personas en la provincia, en el que se descubrió una red que involucraba a chicas que llegaban engañadas desde otros países, como República Dominicana y Colombia. Tras investigar 16 prostíbulos y casas de citas, el juez Rago Gallo procesó a 7 personas, entre ellos sanjuaninos y colombianos.

 

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