Tiempo de San Juan logró tener en exclusiva el testimonio de la Muñeca, tal como ella mismo se hizo llamar cuando se escapó de la casa de su hermana porque se dio cuenta que en su familia la querían vender.
La chica de 15 años accedió a responder en una grabación de audio el cuestionario periodístico a través de la psicóloga que la asiste desde que fue rescatada de las calles.
-¿De la situación que viviste, tenías cómo salir sola, por tus propios medios? -¿Cómo salir sola…? -¿Vos estabas en una situación complicada, no de encierro, pero sí complicada? -Quise salir pero no podía. -¿Por qué no? -Porque no. No me dejaban. -¿Qué opinión tenés de tu hermana, tu cuñado y tu mamá? -La opinión de que fueron malos conmigo. Nunca pensé eso de ellos. Siendo mi hermana, nunca se me ocurrió que iban hacer eso. Menos mi mamá. -¿Crees que alguien en tu familia o entre tus amistades te podría haber ayudado? -No, mi familia no me ayudó. -¿Y alguien te pudo ayudar y no lo hizo? -Sí. -¿Y por qué pensás que te podían ayudar y no te rescataron? -(Silencio). Mi mamá me hubiera podido ayudar y, qué se yo, se fue con él (con su pareja), le gusta más estar en Buenos Aires. Y me dejó. -¿Cómo definís lo que fue tu infancia y tu adolescencia? -Qué se yo, infancia no tuve porque de chica empecé a trabajar vendiendo pan, películas, barriendo veredas, no tuve una buena infancia. Siempre me gustó la escuela y no podíamos… por el tema económico. Siempre tuvimos pobreza y miseria. -¿Y tu adolescencia cómo fue? -Fue peor que mi infancia. -¿Por todo lo que te pasó? -Claro. -¿Crees que hay muchas chicas de tu edad que están viviendo una situación como la tuya, en ese mundo? -Sí. -¿Muchas acá en San Juan? -En San Juan y en otros lados. -¿Crees que pueden salir solas o necesitan ayuda? -Necesitan ayuda. Todas. -¿Cómo pensás que se les puede ayudar? -Cómo pienso, como hicieron conmigo. Rescatándome. Porque entrás y no podés salir. -¿Sabías que parte de tu familia te había intentado vender? -Sí, (silencio) mi hermana. -¿Qué cambios tuviste en estos meses, desde que te encontraron en la calle? -Realmente sí. Bueno, cuando vine acá yo era una manipuladora, mentirosa. Y hoy por hoy he aprendido muchas cosas, como el respeto, la humildad… muchísimas cosas he aprendido. Imagináte, mi cabeza tiene otra mentalidad, quiero estudiar gendarmería, como siempre me gustaba… -¿Por qué querés estudiar gendarmería? -Porque tienen una buena vida y hay muchos límites. -¿Cómo eran tus días antes de ser rescatada? -Eran pésimos para mí. -¿Por ejemplo, qué hacías en el día? -Andaba por todos lados. Golpeando puertas para que me den para bañarme o para dormir… ¿qué se yo? -¿Y cómo son los días hoy? -Son lindos. Mal que mal tengo una cama, algo para comer. En el encierro aprendés a valorar y a aprender muchas cosas. -¿Qué cosas hacés y disfrutas ahora que antes no lo hacías? -Todo. -¿Por ejemplo?
-Disfruto mucho acá, las amigas, el techo y la comida. -¿Cómo cambió tu vida con lo que te pasaba antes? -(Silencio). -¿Ahora estás protegida…? -Sí, acá estoy protegida. Pero como que tengo miedo de salir afuera (se le quiebra la voz). -¿Cómo imaginás que va a ser tu vida más adelante? -Y, qué se yo. Termino esto (tratamiento de recuperación de adicciones en el Hogar María del Carmen) y quiero empezar la Escuela de Gendarmería. Trabajar, estudiar, porque en la misma escuela te enseñan a estudiar y trabajar. A ser feliz ahí, encerrada. -¿Tenés algún sueño o aspiración personal, algo que te gustaría ser? -Gendarme.