Las últimas actuaciones sobre el sonado caso del robo de droga y dinero en el Juzgado Federal son secreto de sumario, por lo que el juez Miguel Gálvez, quien está a cargo del lugar donde estalló el escándalo, se llamó al silencio, según informó e magistrado por intermedio de su secretaria.
Después de la desaparición de los elementos, que permanecían secuestrados en dos depósitos de la Secretaría Penal 5, a cargo de Paula Carena y dependiente del Juzgado que dirige Leopoldo Rago Gallo (de licencia), Gálvez (quien subrroga a Rago Gallo) dispuso el recambio provisorio de la custodia del edificio. Ahora, en lugar de policías federales, hay gendarmes en el lugar.
La investigación apunta a uno de los empleados de la Secretaría, Ramón Rogelio Videla Hadad, quien fue detenido el sábado junto con otro sospechoso, Pedro Guiñés, a quien señalan como supuesto vendedor de la droga sustraída (cocaína y marihuana).