"Él a los 19 años decidió irse de mochilero con rumbo desconocido, dejando el trabajo, dejando el estudio, estudiaba cine, dejando gimnasio, dejando el rugby, dejando todo. Y en un momento le dije basta. Basta la tarjeta. Porque también usaba la tarjeta con algunas cosas en las que yo lo había autorizado. Muy poquito, pero la usaba. Y de pronto bueno... se fue. Estuvo así dos años por toda Sudamérica viviendo de los malabares que aprendió en el camino", contó Julián Weich en el programa Perros de la calle cuando le preguntaron por su hijo, que vive de hacer malabares en la calle.
sábado 11 de abril 2026





