El Auditorio Juan Victoria se llenó anoche con el mágico sonido de la JP Jofré Hard Tango Chamber Band, un quinto de virtuosos comandado por el bandoneón del sanjuanino Juan Pablo Jofré. El concierto fue de un nivel altísimo desde lo emotivo y lo intenso, que terminó repercutiendo proporcionalmente en el cerrado aplauso de los presentes.
Tras dos años mostrando su espectáculo por diferentes rincones del mundo como Japón, Taiwán, Estados Unidos y Panamá, este joven criado en el Barrio Rivadavia Norte y radicado en Nueva York se dio el gusto de compartir su apuesta musical con los suyos.
Si bien la delicia sonora se extendió a lo largo de toda la presentación, en cada una de las exquisitas obras, hubo dos en las que los sentimientos cotizaron en su mayor punto: 'Tras la lluvia' y 'Dulces sueños'. La primera responde a un guiño que Juan Pablo le hizo a su padré a través de una preciosa composición, mientras que la segunda es un cariñoso regalo que le hizo a una sobrina.