Aquellos encolumnados como fans de Chiquititas, Verano del 98 y demás ficciones noventosas que marcaron la infancia de muchos, no necesitan demasiada presentación para Catalina Artusi (25).
La actriz fue parte de aquellos exitosos programas desde los 6 hasta los 18 años. Prácticamente vivió en un set de televisión, dice que odiaba la escuela y que su mundo transcurría entre adultos. Ahora volvió al ruedo tras algunos años de ausencia en los medios. ¿Qué hizo en el interín? Se enamoró hasta la médula de un reconocido futbolista, dejó todo por esa historia, tuvo a su hijo Bacco (cumple 5 años en agosto), se separó en medio de una difícil enfermedad de su nene y este verano mantuvo una breve pero intensa historia con Ariel Diwan (40).
"Me animé a mostrar un poco en la producción, tengo mucha lola y por eso me daba vergüenza... De hecho, me las escondo, me las aprieto. Pero esta vez me relajé un poco y las fotos están muy lindas", empieza contando la bellísima Catalina.
-Contame cómo fue para vos ser una niña actriz, ¿cómo viviste tu carrera desde tan chiquita?
-Empecé a los 6 años por una amiga de mi mamá que me sacó unas fotos y me vieron de Elenquitos, una agencia muy conocida. Empecé en Ricos y Famosos, me llamó Cris Morena y arranqué. Me encantaba, era anti colegio. Para mí ir al colegio era una tortura, me agarraba de las rejas de los vecinos para no ir. Yo ya trabajaba, vivía otra historia. Me cambié mucho de colegio, en algunos me trataban bien y tenían consideración, en otros no.
-¿Sufriste bullying?
-Sí. Me sacaban las cosas, las carpetas, me desaparecían mis cosas. Sobre todo con las nenas. Después, encima, te hacen fama de agrandada y se complica, así que en los grupos de trabajo, con los actores más grandes, me sentía mucho más cómoda. Tengo 7 hermanos y me crié entre grandes, entonces siempre opté por trabajos con actores de más edad. Se vive mucho la envidia entre los nenes y las madres. Es un mundo complicado.
-¿Y con el dinero que ganabas qué hacías?
-La plata me la manejaba mi mamá, la ahorraba, en una época ayudaba a mi familia, en otra no. Finalmente todo lo que tenía en el banco ¡me lo agarró el corralito! Así que me quedé con mucho menos de lo que había ahorrado en todos esos años de trabajo.
(Fuente: Ciudad.com)